The Cars es el álbum debut de la banda estadounidense new wave The Cars. Fue lanzado al mercado en junio de 1978 por el sello discográfico Elektra Records. Todas las canciones fueron escritas por Ric Ocasek, excepto Moving in stereo, que fue compuesta por Ric Ocasek y Greg Hawkes. El álbum contó con sus tres singles entrando en las listas, Just what I needed, My best friend's girl y Good times roll, así como varios hits en las emisoras de radio, y se mantuvo en las listas durante 139 semanas. Ha sido reconocido como uno de los álbumes más grandes de la banda.
Ocasek y el bajista Benjamin Orr comenzaron como dúo en Columbus, Ohio, antes de trasladarse a Boston en la década de 1970. Allí se unieron con el teclista Greg Hawkes, y formaron la banda folk Milkwood, lanzando un álbum en 1973 que no pudo entrar en las listas. Después de algunas nuevas encarnaciones del dúo Ocasek/Orr, incluyendo una banda de jazz, el grupo decidió ir hacia una dirección orientada al rock. El guitarrista Elliot Easton y el batería David Robinson completaron The Cars, que se formó en 1976. Todos ellos habían tocado en diversos grupos a lo largo de los 70. Tras convertirse en una banda corriente de clubes, grabaron multitud de demos a finales de la década de 1970. Algunas de estas canciones aparecieron más tarde en forma acabada en su primer álbum, The Cars, como Just when I needed y My best friend's girl, mientras que otras fueron salvadas para otra publicación posterior, como Leave or stay y Ta Ta Wayo Wayo (ambas figuraron en su álbum de 1987 Door to door). Los demos de Just when I needed y My best friend's girl sonaron a menudo en la radio de Boston en el programa de DJ Maxanne Sartori, dando a la banda frecuente difusión.
Arista y Elektra intentaron firmar a la banda, pero al final fue Elektra la elegida, debido a carecer de grupos new wave en su sello, lo que permitiría a la banda destacar más que si hubieran firmado con Arista, que era considerado el sello new wave por excelencia de la época. David Robinson dijo sobre la opción, "aquí estaban los Eagles y Jackson Browne, y entonces vino esta banda loca de Boston que querían un collage de fotos en blanco y negro en su portada".
The Cars contaban con una gran cantidad de tecnología en muchas de sus canciones, debido a que el grupo apreciaba los nuevos equipos. David Robinson declararía, "siempre conseguíamos la última moda en las tiendas de música aunque estuviese obsoleta en dos meses. Alcanzamos un punto en que teníamos diez o doce interruptores de pedal para tocar durante un corto set". También fue notable el uso de la ironía y el sarcasmo por el frontman Ric Ocasek. El teclista Greg Hawkes comentaría al respecto, "definitivamente había un poco de tímida ironía allí. Empezamos queriendo hacer un rock eléctrico y directo, y se convirtió en algo más artístico".
David Robinson dijo en una entrevista que "había diseñado una portada muy diferente para The Cars cuyo diseño costaba 80 dólares". Continuó, "recuerdo el precio exactamente. Estaba completamente terminada, pero era un poco más extraña que la portada que ellos tenían en mente, así que cambiamos algo de ella debido a problemas de derechos de autor y la pusimos en la cubierta interior. Pero creo que fue mucho importante más cómo la previmos quienes éramos entonces".
A diferencia de muchas carátulas de The Cars, la portada de The Cars fue diseñada por la compañía discográfica, en lugar del baterista David Robinson. La portada no fue bien recibida por los miembros de la banda, sin embargo. Robinson dijo, "pensé cuando Elektra la publicó que era demasiado sencilla. Las fotos de nosotros no me gustaban. El guitarrista Elliot Easton expresó su disgusto por "esa gran cara sonriente", diciendo, "oye, me cansé de esa portada". El modelo de la portada fue Natalya Medvedeva, una modelo de origen ruso, cantante, escritora y periodista.
The Cars vendió 1 millón de copias al final del año y subieron constantemente en las listas. llegó al número 18 en la lista Billboard 200 en marzo de 1979, y permaneció en ella durante 139 semanas. El disco también llegó al número 4 en la lista de Los mejores álbumes del año 1979 de Billboard,
Los tres singles extraídos del álbum, Just what I needed (número 27 en Estados Unidos y 17 en Gran Bretaña), My best friend's girl (35 en Estados Unidos, 3 en Gran Bretaña) y Good times roll (41 en Estados Unidos) disfrutaron de profusa difusión en las emisoras de radio AOR. Aparte de los singles, las canciones del álbum You're all I've got tonight, Bye bye move y Moving in stereo fueron favoritas en emisoras de radio.
Críticamente, el álbum fue bien recibido. Greg Prato de AllMusic lo describió como "una obra maestra de rock genuino", y que "todas las nueve canciones son clásicos del rock y la new wave" en su crítica retrospectiva. Prato continuaba, diciendo "con interpretaciones, composición y producción impecables (cortesía de Roy Thomas Baker), el debut de The Cars sigue siendo uno de los clásicos del rock de todos los tiempos. El crítico de Rolling Stone, Kit Rachlis escribía "las canciones pop son maravillosas, fáciles y excéntricas a la vez; todas son potenciales hits". Rachlis, sin embargo, decía, "el álbum comenzó a venirse abajo solamente cuando se convirtió en artístico y cayó presa del sonido lacado del productor Roy Thomas Baker y la propia inclinación del grupo por los efectos electrónicos. Rolling Stone también clasificó al álbum en el número 284 en su lista de Los 500 mejores álbumes de todos los tiempos, Robert Christgau dijo, "Ric Ocasek escribe canciones pegadizas y frías facilitadas por toques irónicamente rapsódicos, la interpretación es estricta y firme, y todo suena maravilloso en la radio. Pero aún sobre una base de corte por corte, la producción de Roy Rachlis añade tanto como desenfoca que el disco no sea víctima de ello".
Elliot Easton dijo sobre el álbum, "hicimos la broma de que el primer disco debería llamarse The Cars greatest hits. Sabíamos que muchas grandes bandas quedaban al margen en sus inicios. Pero estábamos consiguiendo suficiente feedback de gente a la que respetábamos teniendo la evidencia de que estábamos yendo por el camino correcto".
Para 1978, el gusto popular estadounidense había cambiado. Led Zeppelin, Jethro Tull y demás dinosaurios del heavy rock ya no dominaban las radios. Un nuevo movimiento musical invadía no sólo las emisoras, sino también las pistas de baile. El fenómeno disco lo acaparaba todo. Sin embargo, la introducción de nuevos y sofisticados elementos sonoros en el pop/rock había creado un nicho para el estilizado new wave, una de las últimas corrientes en boga, y que daba la cara por el rock en el mainstream. The Cars tomarían ambos enfoques y los explotarían al máximo.
Ric Ocasek se había empapado bien de ganchos y melodías pop y sabía cómo mezclarlos con los sonidos new wave de la época. The Cars es un disco más elaborado que espontáneo y su virtud reside en la fuerza de sus melodías, trabajadas y pensadas para su éxito.
Éste primer álbum nos muestra una banda con un sonido definido y claro. No se trata del pop cerebral de bandas como Talking Heads, por ejemplo, pero la mecánica fórmula de canciones pop, con potentes riffs y solos de hard rock, junto con una colorida producción, acentos melódicos y gran sentido de la dinámica, resulta sencilla y tremendamente efectiva, no sólo para escuchar sino también para bailar.
Good times roll y All mixed up, las dos canciones que demarcan el disco, son dos efectivos ejercicios de pop minimalista, con ciertos guiños al art-rock en sus sintetizadores, y que encierran, entre ellas, un cúmulo de excelentes temas que varían poco en su propuesta, pero que guardan una gran consistencia.
Los tres primeros temas (Good times roll, My best friend’s girl y Just what I needed) son tres clásicos altamente pegadizos con todo tipo de armonías vocales, melodías de sintetizador y bonitos arreglos. Temas como My best friend’s girl podrían haber salido en los 60 si no contaran con esa producción tan moderna. Se hace eco del pop sesentero en el uso de palmas para la percusión, los coros beatlescos y una estructura sencilla de bellas melodías y una activa interpolación en el trabajo vocal, aunque el sonido está en la línea del power pop. Por su parte, Just what I needed mantiene el gusto por las buenas melodías y queda muy lejos del manierismo de la música más comercial ochentera. La ya clásica introducción power pop de potentes riffs guitarreros, así como el sorprendente solo, cortesía de Elliot Easton le da un carácter más punky a la canción, en contraposición a su conmovedora interpretación vocal y letras. Los dulces fraseos de teclados y poderosa sección rítmica sólo redondean el resultado final. Don’t cha stop destaca por ser la única canción que rompe el tempo medio que domina en todos los temas y pisa algo más el acelerador.y por contener un memorable riff y unos magníficos coros finales.
Además de los teclados de rigor exploraron ritmos de batería menos ordinarios, aun sin salirse del 4/4 (I’m in touch with your world), y letras algo paranoicas (Moving in stereo). En este último tema, el juego de “panning” entre un altavoz y otro hace honor al nombre de la canción: el sonido parece que va rebotando mientras Benjamin Orr canta cosas como “It’s so easy/ to fool with the sound”. You’re all I’ve got tonight fue otro éxito new wave, y la pseudo-balada All mixed up tiene un toque medio depresivo que resulta una buena forma de cerrar un disco excelente.
La canción de inicio, Good times roll, hace perfectamente el trabajo de definir el estilo del resto del disco: la guitarra infravalorada de Elliot Easton con los toques adecuados en los momentos precisos, la voz clásica de Ocasek (o de Orr, en otras canciones posteriores), el teclado de Greg Hawkes creando ambientes y aportando el sonido futurista, y un coro a lo Queen (curiosamente, Roy Thomas Baker, productor del disco, también produjo a los británicos). Comienza el álbum acertadamente con un riff de rock lento de guitarra para hacerse con los fans del rock tradicional, mientras que un arreglo total new wave y la producción se hacen atractivos para los fans del pop finales de los 70. Como muchas de las canciones populares del álbum, Good times roll está magistralmente segmentada con estribillos repetidos que contienen diferentes elementos sónicos, un riff de guitarra, un profuso sintetizador, voces corales y contramelodías creativas. La canción se secuencia metódicamente a través de pasajes musicales en el viaje hasta el final de la canción. Las letras y título de Ocasek sirven más como ironía que como un verdadero pronunciamiento de la celebración.
Similar es My best friend's girl, uno de los grandes hits del álbum, que sigue con gran parte de la misma fórmula que Good times roll, edificando desde un riff de guitarra simple a un arreglo completo de la banda. Sin embargo, esta canción tiene más raíces rock y blues elementos que la anterior, especialmente el limpio overdub de guitarra principal de Easton y el flexible piano eléctrico de Hawkes. Mientras esta grabación empuja la canción hacia el territorio de la new wave, sigue siendo firmemente una canción pop con elementos simples como palmas e interacciones vocales de llamada y respuesta.
Just what I needed es una canción muy completa escrita de la forma más simple posible. Más rockera que las anteriores, y con Orr al micrófono, se eleva por encima del resto en un disco compuesto íntegramente por temas maravillosos. Hawkes y Easton (ambos lamentablemente olvidados como genios en sus respectivos instrumentos) están fantásticos, y el final es fabuloso. Just when I needed puede ser la más pura canción new wave del álbum con guitarras espasmódicas y sintetizadores de onda cuadrada. La única canción de la primera cara que canta Orr en vez de Ocasek, fue el primer gran éxito del grupo regional e internacional.
I'm in touch with your world es una canción bastante original que muestra una percusión caótica y efectos de sonido que recuerdan a los de los dibujos animados. Aparte de la guitarra con riffs repetitivos, I'm in touch with your world es simplemente un collage cargado de efectos de sonido que tienden a sonar poco pulidos y un poco confundidos. La canción es casi como una pieza experimental que muestra muchos efectos de sonido conducidos por sintetizador y utiliza otros métodos concisos, como un solo de saxofón que dura unos cinco segundos.
Don't cha stop comienza con una buena guitarra conducida por el verso que da paso a la caricatura añeja de un coro, y además de una buena oportunidad para que se luzca el baterista Robinson.
Las cuatro salvas finales convierten el disco en legendario. Por un lado está You're all I've got tonight (bastante similar a Good times roll), divertida y pegadiza, con un teclado en el estribillo muy bien colocado. La marcha impulsada por los tambores en You're all I've got tonight, más tarde contiene unos jams de guitarra muy buenos. De todas maneras, la canción tiende a perder presión a la vez que se hace repetitiva durante el cuerpo de la misma. Tal vez, la fórmula de la cara uno va un poco demasiado lejos en este inicio de la cara dos, y en este punto en que los secos vocales de Ocasek parecen cansar los oídos del oyente pasivo. Tal vez Baker tenía esto en su mente cuando secuenció en las tres canciones a Orr en vocales principales.
Estas tres últimas canciones mantienen una continuidad, conformando una emocionante mini suite que podría considerarse uno de los puntos culminantes del disco. Bye bye love contiene una gran guitarra al principio, continúa con una sección lenta con el pianillo y Orr con su "It's an orangy sky/Always it's some other guy/It's just a broken lullaby", y después con un estribillo pop muy ochentero. Bye bye love es una gran canción, una composición que retrotrae a mediados de los 70, con una conducción de rock enérgica, en la que Orr no sólo maneja la voz, sino que también hace su mejor interpretación de bajo en el álbum. Aparte de Orr, la canción es un verdadero escaparate para Hawkes, que utiliza hábilmente los riffs repetitivos entre las líneas de verso con capas y fuentes de teclado que cambian con cada iteración. Bye bye love comienza y concluye con la brillante energía de la guitarra de Easton, con un riff de rock rudimentario.
Una de las canciones míticas (que aparece asociada a una escena picante de "Aquel excitante curso", de 1982, con un joven Sean Penn) es Moving in stereo. Hawkes escribió Moving in stereo, única canción del álbum no compuesta únicamente por Ocasek. De nuevo, Greg Hawkes crea de la nada una melodía de sintetizador perfecta con quince notas inconfundibles e inolvidables que suponen el soporte del tema. Se trata de una experiencia sónica oscura, teatral y más intensa que dura casi cinco minutos (una canción muy larga para este álbum), y trata sobre los amantes de la música y los entusiastas del estéreo. Orr tiene un estilo mucho más suave cantando que va muy bien para esta canción temperamental y su bajo es tratado con efectos unificados que duplican la línea de bajo una octava más alta.
Y el final parece una especie de batiburrillo pop: All mixed up. Es una especie de suite, pero no lo es en absoluto. Parece al principio una balada, pero cuando llega el quinto verso ya es totalmente pop. Repitiendo lo anterior con más fuerza, acaba estallando en una gran melodía, puro ELO, del disco: "she says to leave it to meeeee", en un punto álgido del disco. El sintetizador burbujeante de Hawkes vuelve a acentuar la perfección, aderezado por un solo de saxofón, terminando el disco en esa cumbre casi insuperable.
Es posible que The Cars sea uno de esos raros discos que pueden atraer a toda clase de público, desde rockeros hasta amantes de la radiofórmula. The Cars es uno de los documentos básicos para entender lo que significó la new wave y el período que dicho movimiento dominó. Basta con ver la portada repleta de elementos kitsch, consumistas, pero dueños de una juguetona despreocupación.
Fuentes: https://es.wikipedia.org, https://en.wikipedia.org, http://rockritico.blogspot.com.es, https://eufoniaelectrica.wordpress.com, http://www.allmusic.com, http://www.last.fm, http://www.classicrockreview.com, http://www.sputnikmusic.com, http://www.alohacriticon.com, https://itunes.apple.com, http://rincondesconexion.blogspot.com
Listado de canciones:
1.- Good times roll
2.- My best friend's girl
3.- Just what I needed
4.. I'm in touch with your world
5.- Don't cha stop
6.- You're all I've got tonight
7.- Bye bye love
8.- Moving in stereo
9.- All mixed up
Reedición de 1999:
10.- Good times roll (Live at the Paradise Theatre, Boston, 13 november 1978)
11.- My best friend's girl (demo)
12.- Just what I needed (demo)
13.- I'm in touch with your world (demo)
14.- Don't cha stop (demo)
15.- You're all I've got tonight (demo)
16.- Bye bye love (demo)
17.- Moving in stereo (demo)
18.- All mixed up (demo)
19.- They won't see you (demo)
20.- Take what you want (demo)
21.- Wake me up (demo)
22.- You just can't push me (demo)
23.- Hotel Queenie (demo)
Vídeos:
Good times roll - The Cars
My best friend's girl - The Cars
Just what I needed - The Cars
I'm in touch with your world - The Cars
Don't cha stop - The Cars
You're all I've got tonight - The Cars
Bye bye love - The Cars
Moving in stereo - The Cars
All mixed up - The Cars
My best friend's girl (demo) - The Cars
Just what I needed (demo) - The Cars
I'm in touch with your world (demo) - The Cars
Don't cha stop (demo) - The Cars
You're all I've got tonight (demo) - The Cars
Bye bye love (demo) - The Cars
Moving in stereo (demo) - The Cars
All mixed up (demo) - The Cars
They won't see you (demo) - The Cars
Take what you want (demo) - The Cars
Wake me up (demo) - The Cars
You just can't push me (demo) - The Cars
Hotel Queenie (demo) - The Cars
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domingo, abril 24, 2016
domingo, marzo 20, 2016
Grandes álbumes: TOM VERLAINE - Cover
Cover es el cuarto álbum de Tom Verlaine, lanzado en 1984 por Warner Bros. El álbum fue grabado en los estudios Bearsville, Blue Rock y Sorcorer de Nueva York, Eldorado de Los Angeles, y Townhouse y Roundhouse de Londres.
Tom Verlaine ha sido aclamado como uno de los mejores guitarristas de rock desde que dirigió la banda Television en la década de 1970. Nadie tiene muy claro el porqué de la disolución de Television durante el verano de 1978 tras unos gloriosos conciertos en el Bottom Line: el afán de control de Verlaine, el fracaso de crítica y ventas (excepto en Inglaterra) de Adventure, cambios de personal en la compañía que los dejaron sin apoyo, aburrimiento tras seis años de convivencia… El caso es que parece que nadie se lo tomó muy a pecho y algunos, Richard Lloyd por ejemplo, no dudaron en reconocer el alivio que les supuso la desaparición del grupo. Tom Verlaine ni siquiera demostró que tuviera demasiada prisa por empezar una nueva carrera en solitario, y se pasó un año entrando y saliendo del estudio hasta completar su primera entrega en solitario, Tom Verlaine. Inevitablemente todavía había restos de Television: alguna de las canciones que se había negado a grabar en Adventure, y, sobre todo, la presencia del bajista que se convertiría en su inseparable compañero en todos sus discos en solitario, Fred Smith. Si se lo había “robado” a Blondie, cimentando una enemistad inquebrantable entre los dos grupos, ahora iba aprovecharlo a fondo.
Television fue el resultado de la satisfacción de un choque entre dos estilos diferentes. Su líder Tom Verlaine era el soñador, tocando sinuosos ritmos de guitarra y cantando con la intensa y estrangulada voz de un poeta joven. El guitarrista Richard Lloyd y la sección rítmica de Billy Ficca y Fred Smith tendían más al clásico rock'n'roll. Cuando Verlaine marchó en solitario, sorprendentemente se las arregló para preservar el delicado equilibrio de Television e incluso añadió nuevos elementos en su primer LP en solitario.
Tras pasarse un año recorriendo distintos estudios tanto de Estados Unidos como de Inglaterra, en donde pasaría prácticamente un año rematando el disco, Cover aparecería en 1984. Las baterías, todavía sonaban más impersonales que en Words from the front, y en dos o tres canciones incluso se encargaba en persona de programar las percusiones electrónicas, así como de tocar el bajo y los teclados que en ocasiones se ocupaban de acolchonar las estrofas y en otras de sustituir frases que en otros discos correrían a cargo de las guitarras. El que los grandes solos escaseen no significa que el trabajo de las guitarras fuese menos brillante. Quizá era menos llamativo en una primera escucha, pero lleno de sutilidad a la hora de tejer un imaginativo tapiz de pequeños riffs que adornaban el más espacioso de sus discos.
En Cover sus melodías son despojadas de riffs de guitarra, tambores y líneas cortas de letras. La mayoría de letras de Tom Verlaine son narraciones surrealistas y oníricas. A veces, sus estructuras de canción han intentado reflejar ese flujo, creciendo demasiado difusas, disolviendo también los solos de guitarra exploratorios.
Sus canciones son vitrinas para su guitarra, ya que se centran en la superposición de riffs de guitarra, interpretadas por Verlaine y Jimmy Ripp. De vez en cuando, Verlaine canta como un tenor inestable y de voz estrangulada. Sin embargo, las melodías de las canciones de Verlaine no están en su voz, sino en esos riffs de guitarra, que son memorables.
Como un músico de jazz, Verlaine prueba y enciende sus canciones, añadiendo altos y timbrados armónicos al final de Let go the mansion, y respondiendo sus líneas vocales en O foolish heart con frases en un vibrato tembloroso.
Cover es uno de los discos más luminosos de su autor, quizá el que más estribillos pegajosos nos ofrece y el más acorde en sonido con el año en que se editó, el que debería ayudarle a romper la barrera que lo separaba del público. No de la gran masa compradora, pero sí, al menos, de aquella que en Gran Bretaña, su principal mercado, quizá a su pesar, consumía el nuevo pop guitarrero. No faltaban sus habituales y abstractas conversaciones consigo mismo, pero canciones como Five miles of you, Let go the mansion o Lindi Lou no sonarían fuera de lugar en un hipotético hit parade de “pop moderno” en 1984, y pocas veces sonará tan romántico y vulnerable como en O foolish heart, baladón de country neoyorkino (como Alan Vega llamaba a las canciones de Lou Reed), o en ese trasunto de balada de los 50 que es Swim.
Aparte de los discos de Tom Verlaine, de sus conciertos, de su música, los 90 los pasó prácticamente en blanco desde que se reeditase Warm and cool, y ningún otro disco salió con su nombre, sólo la reunión de Television y sus contados conciertos lo hicieron visible de cuando en cuando, además de poner música a unas películas mudas con su inseparable Jimmy Ripp, empezar a producir el fatalmente truncado último disco de Jeff Buckley sin resultados demasiado palpables, y una banda sonora para una película que pasó desapercibida.
“Me gusta pensar que soy invisible. Le encuentro muchas ventajas. Desafortunadamente, el negocio musical no funciona así. Si no creas algún tipo de imagen pública, la crean los demás por ti”. Puede que a eso sea a lo que se ha dedicado estos últimos años, a hacerse lo más invisible que le permiten sus necesidades. Afortunadamente nos quedan sus discos, una obra que, revisada hoy, se nos muestra mucho más variada y compleja, y al mismo tiempo más accesible, menos esquinada que cuando fue publicada.
Cuando se repasa la obra en solitario de Tom Verlaine nos encontramos, no sólo con alguna de las mejores muestras de música de guitarras de los 80, sino también con un buen puñado de grandes canciones construidas sobre el clásico esquema del pop de toda la vida, con todas las variantes que se quiera, pero pop. Es quizá lo que más llama la atención al escuchar los discos de Tom Verlaine, esa faceta de artesano melódico que pocas veces se destaca, oscurecida por su aventurero estilo guitarrístico.
Puede que su voz no sea la más melodiosa y su distanciamiento llegue a veces a la frialdad, y que en ocasiones sus canciones se intrinquen a conciencia, pero no es menos cierto que casi siempre nos proporciona algo a lo que agarrarnos, un estribillo, un pegajoso riff de guitarra. Es fácil suponer que la falta de éxito comercial tiene más que ver con su escurridiza personalidad y su aversión a crearse una imagen pública reconocible, pecado imperdonable en una escena como la británica, hogar de los sellos que lo acogieron esos años. Con esos mismos ingredientes, por ejemplo, un buen puñado de grupos hacían su agosto durante esa época, como Echo & The Bunnymen o Lloyd Cole, llegando a comentarse que éste lo imitaba mucho, así como a Lou Reed. David Bates, el A&R de Fontana que lo fichó para el sello y que más empeño puso en convertirlo en un proyecto musical comercialmente viable lo explicaba rotundamente: “Creo que a Tom Verlaine le aterroriza triunfar. Es mucho más fácil no intentar hacer un disco comercial, nunca intentar tener éxito. Es más fácil decir, ‘Es mi arte.’ Así nadie te puede juzgar y decirte que eres un fracasado. Si nunca lo has intentado, ¿cómo puedes fracasar?”
El estilo de Cover se puede definir como una mezcla entre Eno y Talking Heads con un aire muy relajado. Hay temas definitivamente Eno en su época Before and after science (Let go the mansion, O foolish heart, Dissolve/Reveal), y hay temas definitivamente Talking Heads en sus momentos más funk (Travelling, Rotation). El denominador común es, sin embargo, el estatismo musical, sin llegar a ser ambient. Al perderse el juego entre Lloyd y Verlaine de Television, en Cover no existe esa energía que se producía por la fricción entre ambas guitarras. Todo depende de que el hechizo de Verlaine funcione o no. Simbólico es que decida abrir el disco con el mágico tono de guitarra que funciona tan bien en grupos como The Cure, Fields of the Nephilim o The Chameleons. Five miles of you es uno de los temas que probablemente mejor funciona en una primera escucha del disco y además nos demuestra que su púa y su pluma siguen funcionando tan bien como siempre. Verlaine nos enseña que el misticismo sigue presente en sus obras de un modo u otro. Si Marquee Moon tenía uno de los solos más misteriosos que se pueden recordar, éste nos hace soñar con ese riff tan perfectamente calculado, y líneas como “I come to recognise my fate/ as something you’ve already seen”.
Las combinaciones más extrañas pueden tener lugar si Verlaine está inspirado. Así, Travelling es funk puro y duro, pero esos sintetizadores recuerdan sin duda a la música india y líneas como “look at the water… shining!!” parecen hacer referencia a la psicodelia, o, al menos, están pronunciadas de una forma muy evocadora. De todas formas, otros de sus buenos versos forman parte de la más tranquila Let go the mansion (“deep red is the carpet/ burgundy are the drapes/ there’s wine at every table/ but there’s no one there to have a taste/ let go the mansion, Rita, leave it alone/ let go the mansion, Rita, it’s not your home”).
Dissolve/Reveal aporta el espíritu del Eno experimentador, llenando casi cinco minutos de sonidos estudiadísimos y que provocan efectos muy concretos, muchos traídos directamente de discos del ex de Roxy Music. Rotation, por su parte, trae cierto espíritu blues (por la forma de cantar, más que nada), pero maravilla cómo consigue hacer de cuatro notas un riff encantador y cool. Pura genialidad minimalista. Las comparaciones con Eno no son nada erradas porque la filosofía de dejar estrictamente lo necesario es la misma. Es cierto que las carreras en solitario suelen decepcionar, pero éste no es el caso, como tampoco fue el de Brian Eno.
Cover muestra arreglos inusuales, pero maravillosamente eficaces e imaginativos que son más depurados y complejos que los de sus trabajos anteriores. Travelling es una selección con sabor a funk con sonidos de guitarra en chillidos y más tarde algunas modulaciones resbaladizas. Miss Emily es un número alegre que (a pesar de su peculiar voz y toques de producción) en algunos lugares anticipa canciones del período más tardío de The Replacements. Otro oscilante número es Lindi-Lu, un uptempo, selección de alguna manera más ligera y menos intensiva. Swim comienza con una locución hablada y luego se transforma en una excéntrica pero algo expresiva canción neo-1950. Let go the mansion es igualmente peculiar, una canción alternativamente etérea/escalofriante y vital/efervescente. Los Talking Heads de la era-Brian Eno son evocados en el caleidoscópicamente nervioso Dissolve/Reveal. Más inusual O foolish heart, dominada por sintetizador con una notable sensación a Lou Reed.
En su mayor parte, se trata de un álbum lleno de vibraciones new wave progresivas mezcladas con elementos post punk por medio de un discreto beatnik Pink Floyd. Estamos ante un disco cuyas líneas robóticas, futuristas funk y metálicas son una reminiscencia de la obra de David Byrne, en algunos lugares contiene ciertas ideas de los King Crimson de los 80, o incluso del pop angular y cibernético de Brian Eno.
De alguna manera, Cover constituye un retorno al estilo de Verlaine de su primer LP. Las canciones son cortas, sin la expansividad a veces florida de sus dos trabajos anteriores, con nuevas direcciones (wave) que experimenta de manera exitosa, con arreglos más complejos y extravagantes y un prominente uso de sintetizadores.
Fuentes: https://eufoniaelectrica.wordpress.com, https://pl.wikipedia.org, http://www.allmusic.com, http://www.nytimes.com, http://www.amazon.es,
http://www.ultrasonica.info, http://rateyourmusic.com, http://www.robertchristgau.com, http://www.trouserpress.com, http://www.ebay.co.uk, http://therocker.nl, http://rincondesconexion.blogspot.com
Listado de canciones:
1.- Five miles of you
2.- Let go the mansion
3.- Travelling
4.- O foolish heart
5.- Dissolve/Reveal
6.- Miss Emily
7.- Rotation
8.- Swim
Vídeos:
Five miles of you - Tom Verlaine
Let go the mansion - Tom Verlaine
Travelling - Tom Verlaine
Dissolve/Reveal - Tom Verlaine
Miss Emily - Tom Verlaine
Rotation - Tom Verlaine
Swim - Tom Verlaine
Tom Verlaine ha sido aclamado como uno de los mejores guitarristas de rock desde que dirigió la banda Television en la década de 1970. Nadie tiene muy claro el porqué de la disolución de Television durante el verano de 1978 tras unos gloriosos conciertos en el Bottom Line: el afán de control de Verlaine, el fracaso de crítica y ventas (excepto en Inglaterra) de Adventure, cambios de personal en la compañía que los dejaron sin apoyo, aburrimiento tras seis años de convivencia… El caso es que parece que nadie se lo tomó muy a pecho y algunos, Richard Lloyd por ejemplo, no dudaron en reconocer el alivio que les supuso la desaparición del grupo. Tom Verlaine ni siquiera demostró que tuviera demasiada prisa por empezar una nueva carrera en solitario, y se pasó un año entrando y saliendo del estudio hasta completar su primera entrega en solitario, Tom Verlaine. Inevitablemente todavía había restos de Television: alguna de las canciones que se había negado a grabar en Adventure, y, sobre todo, la presencia del bajista que se convertiría en su inseparable compañero en todos sus discos en solitario, Fred Smith. Si se lo había “robado” a Blondie, cimentando una enemistad inquebrantable entre los dos grupos, ahora iba aprovecharlo a fondo.
Television fue el resultado de la satisfacción de un choque entre dos estilos diferentes. Su líder Tom Verlaine era el soñador, tocando sinuosos ritmos de guitarra y cantando con la intensa y estrangulada voz de un poeta joven. El guitarrista Richard Lloyd y la sección rítmica de Billy Ficca y Fred Smith tendían más al clásico rock'n'roll. Cuando Verlaine marchó en solitario, sorprendentemente se las arregló para preservar el delicado equilibrio de Television e incluso añadió nuevos elementos en su primer LP en solitario.
Tras pasarse un año recorriendo distintos estudios tanto de Estados Unidos como de Inglaterra, en donde pasaría prácticamente un año rematando el disco, Cover aparecería en 1984. Las baterías, todavía sonaban más impersonales que en Words from the front, y en dos o tres canciones incluso se encargaba en persona de programar las percusiones electrónicas, así como de tocar el bajo y los teclados que en ocasiones se ocupaban de acolchonar las estrofas y en otras de sustituir frases que en otros discos correrían a cargo de las guitarras. El que los grandes solos escaseen no significa que el trabajo de las guitarras fuese menos brillante. Quizá era menos llamativo en una primera escucha, pero lleno de sutilidad a la hora de tejer un imaginativo tapiz de pequeños riffs que adornaban el más espacioso de sus discos.
En Cover sus melodías son despojadas de riffs de guitarra, tambores y líneas cortas de letras. La mayoría de letras de Tom Verlaine son narraciones surrealistas y oníricas. A veces, sus estructuras de canción han intentado reflejar ese flujo, creciendo demasiado difusas, disolviendo también los solos de guitarra exploratorios.
Sus canciones son vitrinas para su guitarra, ya que se centran en la superposición de riffs de guitarra, interpretadas por Verlaine y Jimmy Ripp. De vez en cuando, Verlaine canta como un tenor inestable y de voz estrangulada. Sin embargo, las melodías de las canciones de Verlaine no están en su voz, sino en esos riffs de guitarra, que son memorables.
Como un músico de jazz, Verlaine prueba y enciende sus canciones, añadiendo altos y timbrados armónicos al final de Let go the mansion, y respondiendo sus líneas vocales en O foolish heart con frases en un vibrato tembloroso.
Cover es uno de los discos más luminosos de su autor, quizá el que más estribillos pegajosos nos ofrece y el más acorde en sonido con el año en que se editó, el que debería ayudarle a romper la barrera que lo separaba del público. No de la gran masa compradora, pero sí, al menos, de aquella que en Gran Bretaña, su principal mercado, quizá a su pesar, consumía el nuevo pop guitarrero. No faltaban sus habituales y abstractas conversaciones consigo mismo, pero canciones como Five miles of you, Let go the mansion o Lindi Lou no sonarían fuera de lugar en un hipotético hit parade de “pop moderno” en 1984, y pocas veces sonará tan romántico y vulnerable como en O foolish heart, baladón de country neoyorkino (como Alan Vega llamaba a las canciones de Lou Reed), o en ese trasunto de balada de los 50 que es Swim.
Aparte de los discos de Tom Verlaine, de sus conciertos, de su música, los 90 los pasó prácticamente en blanco desde que se reeditase Warm and cool, y ningún otro disco salió con su nombre, sólo la reunión de Television y sus contados conciertos lo hicieron visible de cuando en cuando, además de poner música a unas películas mudas con su inseparable Jimmy Ripp, empezar a producir el fatalmente truncado último disco de Jeff Buckley sin resultados demasiado palpables, y una banda sonora para una película que pasó desapercibida.
“Me gusta pensar que soy invisible. Le encuentro muchas ventajas. Desafortunadamente, el negocio musical no funciona así. Si no creas algún tipo de imagen pública, la crean los demás por ti”. Puede que a eso sea a lo que se ha dedicado estos últimos años, a hacerse lo más invisible que le permiten sus necesidades. Afortunadamente nos quedan sus discos, una obra que, revisada hoy, se nos muestra mucho más variada y compleja, y al mismo tiempo más accesible, menos esquinada que cuando fue publicada.
Cuando se repasa la obra en solitario de Tom Verlaine nos encontramos, no sólo con alguna de las mejores muestras de música de guitarras de los 80, sino también con un buen puñado de grandes canciones construidas sobre el clásico esquema del pop de toda la vida, con todas las variantes que se quiera, pero pop. Es quizá lo que más llama la atención al escuchar los discos de Tom Verlaine, esa faceta de artesano melódico que pocas veces se destaca, oscurecida por su aventurero estilo guitarrístico.
Puede que su voz no sea la más melodiosa y su distanciamiento llegue a veces a la frialdad, y que en ocasiones sus canciones se intrinquen a conciencia, pero no es menos cierto que casi siempre nos proporciona algo a lo que agarrarnos, un estribillo, un pegajoso riff de guitarra. Es fácil suponer que la falta de éxito comercial tiene más que ver con su escurridiza personalidad y su aversión a crearse una imagen pública reconocible, pecado imperdonable en una escena como la británica, hogar de los sellos que lo acogieron esos años. Con esos mismos ingredientes, por ejemplo, un buen puñado de grupos hacían su agosto durante esa época, como Echo & The Bunnymen o Lloyd Cole, llegando a comentarse que éste lo imitaba mucho, así como a Lou Reed. David Bates, el A&R de Fontana que lo fichó para el sello y que más empeño puso en convertirlo en un proyecto musical comercialmente viable lo explicaba rotundamente: “Creo que a Tom Verlaine le aterroriza triunfar. Es mucho más fácil no intentar hacer un disco comercial, nunca intentar tener éxito. Es más fácil decir, ‘Es mi arte.’ Así nadie te puede juzgar y decirte que eres un fracasado. Si nunca lo has intentado, ¿cómo puedes fracasar?”
El estilo de Cover se puede definir como una mezcla entre Eno y Talking Heads con un aire muy relajado. Hay temas definitivamente Eno en su época Before and after science (Let go the mansion, O foolish heart, Dissolve/Reveal), y hay temas definitivamente Talking Heads en sus momentos más funk (Travelling, Rotation). El denominador común es, sin embargo, el estatismo musical, sin llegar a ser ambient. Al perderse el juego entre Lloyd y Verlaine de Television, en Cover no existe esa energía que se producía por la fricción entre ambas guitarras. Todo depende de que el hechizo de Verlaine funcione o no. Simbólico es que decida abrir el disco con el mágico tono de guitarra que funciona tan bien en grupos como The Cure, Fields of the Nephilim o The Chameleons. Five miles of you es uno de los temas que probablemente mejor funciona en una primera escucha del disco y además nos demuestra que su púa y su pluma siguen funcionando tan bien como siempre. Verlaine nos enseña que el misticismo sigue presente en sus obras de un modo u otro. Si Marquee Moon tenía uno de los solos más misteriosos que se pueden recordar, éste nos hace soñar con ese riff tan perfectamente calculado, y líneas como “I come to recognise my fate/ as something you’ve already seen”.
Las combinaciones más extrañas pueden tener lugar si Verlaine está inspirado. Así, Travelling es funk puro y duro, pero esos sintetizadores recuerdan sin duda a la música india y líneas como “look at the water… shining!!” parecen hacer referencia a la psicodelia, o, al menos, están pronunciadas de una forma muy evocadora. De todas formas, otros de sus buenos versos forman parte de la más tranquila Let go the mansion (“deep red is the carpet/ burgundy are the drapes/ there’s wine at every table/ but there’s no one there to have a taste/ let go the mansion, Rita, leave it alone/ let go the mansion, Rita, it’s not your home”).
Dissolve/Reveal aporta el espíritu del Eno experimentador, llenando casi cinco minutos de sonidos estudiadísimos y que provocan efectos muy concretos, muchos traídos directamente de discos del ex de Roxy Music. Rotation, por su parte, trae cierto espíritu blues (por la forma de cantar, más que nada), pero maravilla cómo consigue hacer de cuatro notas un riff encantador y cool. Pura genialidad minimalista. Las comparaciones con Eno no son nada erradas porque la filosofía de dejar estrictamente lo necesario es la misma. Es cierto que las carreras en solitario suelen decepcionar, pero éste no es el caso, como tampoco fue el de Brian Eno.
Cover muestra arreglos inusuales, pero maravillosamente eficaces e imaginativos que son más depurados y complejos que los de sus trabajos anteriores. Travelling es una selección con sabor a funk con sonidos de guitarra en chillidos y más tarde algunas modulaciones resbaladizas. Miss Emily es un número alegre que (a pesar de su peculiar voz y toques de producción) en algunos lugares anticipa canciones del período más tardío de The Replacements. Otro oscilante número es Lindi-Lu, un uptempo, selección de alguna manera más ligera y menos intensiva. Swim comienza con una locución hablada y luego se transforma en una excéntrica pero algo expresiva canción neo-1950. Let go the mansion es igualmente peculiar, una canción alternativamente etérea/escalofriante y vital/efervescente. Los Talking Heads de la era-Brian Eno son evocados en el caleidoscópicamente nervioso Dissolve/Reveal. Más inusual O foolish heart, dominada por sintetizador con una notable sensación a Lou Reed.
En su mayor parte, se trata de un álbum lleno de vibraciones new wave progresivas mezcladas con elementos post punk por medio de un discreto beatnik Pink Floyd. Estamos ante un disco cuyas líneas robóticas, futuristas funk y metálicas son una reminiscencia de la obra de David Byrne, en algunos lugares contiene ciertas ideas de los King Crimson de los 80, o incluso del pop angular y cibernético de Brian Eno.
De alguna manera, Cover constituye un retorno al estilo de Verlaine de su primer LP. Las canciones son cortas, sin la expansividad a veces florida de sus dos trabajos anteriores, con nuevas direcciones (wave) que experimenta de manera exitosa, con arreglos más complejos y extravagantes y un prominente uso de sintetizadores.
Fuentes: https://eufoniaelectrica.wordpress.com, https://pl.wikipedia.org, http://www.allmusic.com, http://www.nytimes.com, http://www.amazon.es,
http://www.ultrasonica.info, http://rateyourmusic.com, http://www.robertchristgau.com, http://www.trouserpress.com, http://www.ebay.co.uk, http://therocker.nl, http://rincondesconexion.blogspot.com
Listado de canciones:
1.- Five miles of you
2.- Let go the mansion
3.- Travelling
4.- O foolish heart
5.- Dissolve/Reveal
6.- Miss Emily
7.- Rotation
8.- Swim
Vídeos:
Five miles of you - Tom Verlaine
Let go the mansion - Tom Verlaine
Travelling - Tom Verlaine
Dissolve/Reveal - Tom Verlaine
Miss Emily - Tom Verlaine
Rotation - Tom Verlaine
Swim - Tom Verlaine
domingo, marzo 06, 2016
Grandes álbumes: CROWDED HOUSE - Woodface
Woodface es el tercer álbum de estudio de la banda Crowded House. El álbum, producido por Mitchell Froom y Neil Finn, y mezclado por Bob Clearmountain, fue lanzado por Capitol en julio de 1991, y de él se extrajeron cinco singles: Chocolate cake, Fall at your feet, Weather with you, Four seasons in one day e It's only natural. Woodface fue un éxito importante en Australia y Nueva Zelanda, y proporcionó a la banda su primer disco Top 10 en Reino Unido. El álbum fue incluido en el puesto número 3 en el libro Los 100 mejores álbumes australianos en octubre de 2010.
Crowded House fueron uno de los grupos más aclamados de los años 80 y los 90. Formado a partir de las cenizas de Split Enz, publicaron dos acertados álbumes acertados antes de Woodface. Es irónico que Crowded House surgieron porque Neil Finn quiso salir de debajo de la sombra de su hermano Tim, y, sin embargo, el álbum de Crowded House que se cita más a menudo como el mejor de su obra es en el que Tim se unió brevemente a la banda.
El álbum homónimo de debut de Crowded House puso al instante al grupo en el mapa de Estados Unidos, gracias a los enormes singles Don't dream it's over y Something so strong, pero el siguente disco, Temple of low men tuvo rendimientos decepcionantes. para su tercer álbum apostarían por colaborar en equipo Neil y Tim por primera vez desde sus días en Split Enz, para entusiasmo de sus fans.
Si en su anterior álbum, Temple of low men, el grupo mostró a menudo el lado oscuro de un hombre solo con sus pensamientos, Woodface representaba la alegría de la reunión y la libertad de un esfuerzo de colaboración, ya que más de la mitad del álbum fue concebido originalmente como un proyecto de los hermanos Finn, la primera vez que Tim y Neil se juntaron para escribir juntos. Las canciones combinaban melodías impecables y las excepcionales armonías de las voces perfectamente emparejadas de los hermanos Finn.
Durante un descanso de Crowded House tras la parte canadiense de la gira de promoción de su segundo álbum, Temple of low men, el líder de la banda Neil Finn comenzó a grabar canciones con su hermano y ex-compañero de banda en Split Enz, Tim Finn. Estas canciones fueron pensadas originalmente para un álbum de Finn Brothers. Una vez se completaron estas sesiones, Neil se asoció de nuevo con Nick Seymour y Paul Hester para escribir y grabar el tercer álbum de Crowded House. Capitol Records rechazó la mayoría de las nuevas canciones que habían grabado, por lo que Neil preguntó a Tim si la banda podría usar algunas de las nuevas canciones de Finn Brothers. Tim se mostró de acuerdo, a condición de que él se uniría a la banda, aunque ha declarado posteriormente que se trataba de una broma. Cualquiera que fuera la verdad de esta afirmación, el grupo volvió al estudio incluyendo a Tim como miembro a tiempo completo del grupo.
Ocho canciones fueron escritas por Neil y Tim Finn, y en la mayoría de ella los dos hermanos se armonizaban como vocalistas, aunque Neil fue el vocalista principal en Four seasons in one day y Tim en All I ask, que más tarde presentó anuncios de concienciación sobre el SIDA en Australia. Otras cinco otras canciones fueron composiciones en solitario de Neil Finn, y las dos restantes fueron escritas por Paul Hester, incluyendo I'm still here, una pista oculta. El baterista de los Beach Boys, Ricky Fataar, fue acreditado en tres de las canciones de los hermanos Finn: All I ask, There goes God y Weather with you.
Cuando los hermanos Finn trabajan juntos, consiguen lo mejor el uno del otro, ya sea siendo coautores o escribiendo independientemente; de hecho, algunos los han llamado a a Tim, McCartney, y a Neil, Lennon. En Woodface, los estilos explorados son amplios y variados, donde coexisten los coros altos de It's only natural y Whispers and moans, la suave belleza de Four seasons in one day, el casi jazz de All I ask, el rock rectilíneo de Tall trees y las armonías impecables de Fall at your feet, todo con el sólido complemento de las aportaciones de Hester y Seymour.
Durante la parte británica de la gira de Woodface, un frustrado Tim dejó la banda. El multi-instrumentista Mark Hart, que había tocado algunos teclados en Woodface, fue reclutado para reemplazar a Tim para las fechas restantes de la gira. La actuación final de esta gira en The Town & Country Club en Londres fue grabada y se lanzó una edición limitada en Australia, mientras canciones individuales fueron utilizadas como caras B de los singles de los álbumes en otros países. Con esta formación grabarían Together alone, sin el productor Froom, un año más tarde. El baterista Paul Hester, enojado, nostálgico y cansado de la continua indiferencia de Estados Unidos por Crowded House, abandonó el grupo tras un concierto en Atlanta en 1994. La salida de Hester efectivamente hizo disolver la banda, aunque Neil Finn, Mark Hart y el bajista Nick Seymour volvieron a reformarla como Crowded House en 2010, cinco años después del suicidio de Hester.
Las ventas de Woodface mostraron que Crowded House seguían siendo enormemente populares en Australia y Asia. Su éxito decreciente en Estados Unidos fue contrarrestado por el aumento de las ventas en Europa, donde el álbum entró en varias listas nacionales, incluyendo un Top 10 en Reino Unido. El álbum fue certificado con Discos de platino en Australia (2), Nueva Zelanda (4), Canadá (1) y Reino Unido (1).
El primer single, Chocolate cake, se basaba en un comentario humorístico sobre el exceso americano y las celebridades, que, tal vez por ello, no entró en la lista Billboard Hot 100 de singles, aunque sí llegó al número 2 en la lista Modern Rock Tracks de Billboard. Aunque el segundo single, Fall at your feet, entró en los tramos inferiores de la lista Hot 100, e It's only natural alcanzó el puesto 5 en la lista Rock Modern Tracks, el discreto éxito de los singles de Woodface en Estados Unidos reflejaba la disminución de la popularidad de la banda en este país. Fuera de Estados Unidos, los singles de Woodface tuvieron más éxito, especialmente en Canadá, Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda y Holanda, donde los cinco singles del álbum entraron en las listas.
Woodface fue número 1 en Nueva Zelanda, 2 en Australia, 6 en Reino Unido, y 83 en Estados Unidos. En cuanto a los singles, Chocolate cake fue número 7 en Nueva Zelanda, 9 en Canadá, 20 en Australia y 69 en Reino Unido, Fall at your feet 17 en Reino Unido y 75 en Estados Unidos, Weather with you 7 en Reino Unido, 8 en Suiza y 9 en Nueva Zelanda, Four seasons in one day 26 en Reino Unido, e It's only natural 24 en Reino Unido.
De hecho, lo que hace que el sonido de Woodface sea tan bueno es la producción comprensiva, que logró dar a cada instrumento espacio para poder ser apreciado, junto con las accesibles y memorables melodías y estribillos. El disco muestra todas las caras del grupo, feliz, ocurrente, sarcástico y afectuoso a partes iguales. Los Beatles y el power-pop en particular parecen ser la piedra de toque de la banda en todo él.
En el núcleo de la mayoría de las canciones de Crowded House yace un ligeramente oscuro latido, donde una canción de amor antes alegre se torna en una amarga velada lírica. Sus canciones pueden ser todo sonrisas y optimismo, pero justo debajo reside el pensamiento de que la felicidad es algo temporal.
El disco comienza con Chocolate cake, con una buena producción complementada por acertados tambores. Neil y Tim armonizan perfectamente en esta confección de perfección pop en una jam basada en piano con abundantes ganchos melódicos. y una humeante armónica. It's only natural es una canción un poco más suave y acústica. Es una canción inmediata, un clásico atemporal, con las voces armónicas de Neil y Tim compaginándose a la perfección. "Chocolate cake, en retrospectiva, podría habernos deshecho," dijo Neil Finn. "Empezó como una canción en directo, que fue una enorme diversión interpretar. Pero como un primer single para desconcertar a un montón de gente era agresivo, lo que era bueno en un sentido, en que la gente o lo amaba o lo odiaba. Pero tal vez dio una impresión del álbum que estaba bastante alejada de lo que realmente era".
Fall at your feet fue una composición grandiosa escrita por Neil, en la que destaca la buena construcción y el coro lastimero. La siguiente canción es Tall trees, una breve canción rockera de guitarra, de sólo 2:20 de duración. A continuación surge la introducción de sitar de Weather with you, que fue el mayor hit del álbum, con su coro “everywhere you go, you always take the weather with you” (donde quiera que vayas, siempre te tendré en consideración). Un ambiente funky conducido por el bajo presenta Whispers and moans, que muestra unos interesantes saxos a media canción que reaniman la canción.
Los suaves redobles de tambor indican que Four seasons in one day es lenta. la canción suena como una gran composición perdida de John Lennon, con su clavicordio y coro infantil sonando de fondo. La participación del baterista Paul Hester realza la canción con su delicado toque, contribuyendo a que un tema excepcional sea un poco más especial.
There goes God combina un ritmo funky con un exótico riff y mucha armónica, resultando una mezcla fresca con los coros patentados por los hermanos Finn. Fame is es una canción rockera breve que contiene un sonido grandilocuente. Posteriormente aparecen las suaves cuerdas de All I ask, un lento vals. Uno de los puntos fuertes de Woodface es su diversidad. Cada canción tiene una idiosincrásico sonido Crowded House, pero muchos viran ampliamente en muchas direcciones musicales. All I ask es diferente a cualquiera de las anteriores.
Otro gran estribillo es la pieza central de As sure as I am, con un acordeón de fondo que da un toque folk a la canción. El baterista Paul Hester contribuyó con Italian plastic, anclada por una buena guitarra y excelentes melodías, marca de la casa de los Finn.
La última canción del álbum, How will you go fue versionada por Marillion en su excelente álbum de 2001 A piss-up in a brewery. Es una fantástica canción que no fue editada como single. Pero en realidad no es el final, ya que una canción de broma escrita por Hester y llamada I'm still here ocupa la pista oculta, que suena como si estuviesen tratando de ser The Clash.
Woodface es de fácil escucha, pero contiene más que agradables melodías. Hay brillantez vocal. Hay pasajes instrumentales que están intrincadamente compuestos e interpretados. También hay grandes letras, todas bañadas con una excelsa producción y un brillante sonido de tambor.
Woodface fue el álbum que provocó el salto de Crowded House en Europa, gracias en gran parte a los brillantes e incesantes riffs de moderno power-pop alrededor de los que se construyó Weather with you. La aportación de Tim Finn al álbum aportó una gran fuerza en las composiciones vocales de sus temas. El éxito del disco hizo que se confirmara a los hermanos Finn como una espléndida pareja de compositores y más tarde se plantearan hacer discos juntos.
Fuentes: https://en.wikipedia.org, http://sisolomusica.blog.com.es, http://feudoparty.blogspot.com.es, http://www.allmusic.com, http://somethingelsereviews.com, http://mikeladano.com, http://www.backseatmafia.com, http://rateyourmusic.com, http://sfloman.com, http://www.bullz-eye.com, http://rincondesconexion.blogspot.com.es
Listado de canciones:
1.- Chocolate cake
2.- It's only natural
3.- Fall at your feet
4.- Tall trees
5.- Weather with you
6.- Whispers and moans
7.- Four seasons in one day
8.- There goes God
9.- Fame is
10.- All I ask
11.- As sure as I am
12.- Italian plastic
13.- She goes on
14.- How will you go
15.- I'm still here
Vídeos:
Chocolate cake - Crowded House
It's only natural - Crowded House
Fall at your feet - Crowded House
Tall trees - Crowded House
Weather with you - Crowded House
Whispers and moans - Crowded House
Four seasons in one day - Crowded House
There goes God - Crowded House
Fame is - Crowded House
All I ask - Crowded House
As sure as I am - Crowded House
Italian plastic - Crowded House
She goes on - Crowded House
How will you go + I'm still here - Crowded House
Crowded House fueron uno de los grupos más aclamados de los años 80 y los 90. Formado a partir de las cenizas de Split Enz, publicaron dos acertados álbumes acertados antes de Woodface. Es irónico que Crowded House surgieron porque Neil Finn quiso salir de debajo de la sombra de su hermano Tim, y, sin embargo, el álbum de Crowded House que se cita más a menudo como el mejor de su obra es en el que Tim se unió brevemente a la banda.
El álbum homónimo de debut de Crowded House puso al instante al grupo en el mapa de Estados Unidos, gracias a los enormes singles Don't dream it's over y Something so strong, pero el siguente disco, Temple of low men tuvo rendimientos decepcionantes. para su tercer álbum apostarían por colaborar en equipo Neil y Tim por primera vez desde sus días en Split Enz, para entusiasmo de sus fans.
Si en su anterior álbum, Temple of low men, el grupo mostró a menudo el lado oscuro de un hombre solo con sus pensamientos, Woodface representaba la alegría de la reunión y la libertad de un esfuerzo de colaboración, ya que más de la mitad del álbum fue concebido originalmente como un proyecto de los hermanos Finn, la primera vez que Tim y Neil se juntaron para escribir juntos. Las canciones combinaban melodías impecables y las excepcionales armonías de las voces perfectamente emparejadas de los hermanos Finn.
Ocho canciones fueron escritas por Neil y Tim Finn, y en la mayoría de ella los dos hermanos se armonizaban como vocalistas, aunque Neil fue el vocalista principal en Four seasons in one day y Tim en All I ask, que más tarde presentó anuncios de concienciación sobre el SIDA en Australia. Otras cinco otras canciones fueron composiciones en solitario de Neil Finn, y las dos restantes fueron escritas por Paul Hester, incluyendo I'm still here, una pista oculta. El baterista de los Beach Boys, Ricky Fataar, fue acreditado en tres de las canciones de los hermanos Finn: All I ask, There goes God y Weather with you.
Cuando los hermanos Finn trabajan juntos, consiguen lo mejor el uno del otro, ya sea siendo coautores o escribiendo independientemente; de hecho, algunos los han llamado a a Tim, McCartney, y a Neil, Lennon. En Woodface, los estilos explorados son amplios y variados, donde coexisten los coros altos de It's only natural y Whispers and moans, la suave belleza de Four seasons in one day, el casi jazz de All I ask, el rock rectilíneo de Tall trees y las armonías impecables de Fall at your feet, todo con el sólido complemento de las aportaciones de Hester y Seymour.
El primer single, Chocolate cake, se basaba en un comentario humorístico sobre el exceso americano y las celebridades, que, tal vez por ello, no entró en la lista Billboard Hot 100 de singles, aunque sí llegó al número 2 en la lista Modern Rock Tracks de Billboard. Aunque el segundo single, Fall at your feet, entró en los tramos inferiores de la lista Hot 100, e It's only natural alcanzó el puesto 5 en la lista Rock Modern Tracks, el discreto éxito de los singles de Woodface en Estados Unidos reflejaba la disminución de la popularidad de la banda en este país. Fuera de Estados Unidos, los singles de Woodface tuvieron más éxito, especialmente en Canadá, Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda y Holanda, donde los cinco singles del álbum entraron en las listas.
Woodface fue número 1 en Nueva Zelanda, 2 en Australia, 6 en Reino Unido, y 83 en Estados Unidos. En cuanto a los singles, Chocolate cake fue número 7 en Nueva Zelanda, 9 en Canadá, 20 en Australia y 69 en Reino Unido, Fall at your feet 17 en Reino Unido y 75 en Estados Unidos, Weather with you 7 en Reino Unido, 8 en Suiza y 9 en Nueva Zelanda, Four seasons in one day 26 en Reino Unido, e It's only natural 24 en Reino Unido.
De hecho, lo que hace que el sonido de Woodface sea tan bueno es la producción comprensiva, que logró dar a cada instrumento espacio para poder ser apreciado, junto con las accesibles y memorables melodías y estribillos. El disco muestra todas las caras del grupo, feliz, ocurrente, sarcástico y afectuoso a partes iguales. Los Beatles y el power-pop en particular parecen ser la piedra de toque de la banda en todo él.
El disco comienza con Chocolate cake, con una buena producción complementada por acertados tambores. Neil y Tim armonizan perfectamente en esta confección de perfección pop en una jam basada en piano con abundantes ganchos melódicos. y una humeante armónica. It's only natural es una canción un poco más suave y acústica. Es una canción inmediata, un clásico atemporal, con las voces armónicas de Neil y Tim compaginándose a la perfección. "Chocolate cake, en retrospectiva, podría habernos deshecho," dijo Neil Finn. "Empezó como una canción en directo, que fue una enorme diversión interpretar. Pero como un primer single para desconcertar a un montón de gente era agresivo, lo que era bueno en un sentido, en que la gente o lo amaba o lo odiaba. Pero tal vez dio una impresión del álbum que estaba bastante alejada de lo que realmente era".
Los suaves redobles de tambor indican que Four seasons in one day es lenta. la canción suena como una gran composición perdida de John Lennon, con su clavicordio y coro infantil sonando de fondo. La participación del baterista Paul Hester realza la canción con su delicado toque, contribuyendo a que un tema excepcional sea un poco más especial.
There goes God combina un ritmo funky con un exótico riff y mucha armónica, resultando una mezcla fresca con los coros patentados por los hermanos Finn. Fame is es una canción rockera breve que contiene un sonido grandilocuente. Posteriormente aparecen las suaves cuerdas de All I ask, un lento vals. Uno de los puntos fuertes de Woodface es su diversidad. Cada canción tiene una idiosincrásico sonido Crowded House, pero muchos viran ampliamente en muchas direcciones musicales. All I ask es diferente a cualquiera de las anteriores.
Otro gran estribillo es la pieza central de As sure as I am, con un acordeón de fondo que da un toque folk a la canción. El baterista Paul Hester contribuyó con Italian plastic, anclada por una buena guitarra y excelentes melodías, marca de la casa de los Finn.
La última canción del álbum, How will you go fue versionada por Marillion en su excelente álbum de 2001 A piss-up in a brewery. Es una fantástica canción que no fue editada como single. Pero en realidad no es el final, ya que una canción de broma escrita por Hester y llamada I'm still here ocupa la pista oculta, que suena como si estuviesen tratando de ser The Clash.
Woodface es de fácil escucha, pero contiene más que agradables melodías. Hay brillantez vocal. Hay pasajes instrumentales que están intrincadamente compuestos e interpretados. También hay grandes letras, todas bañadas con una excelsa producción y un brillante sonido de tambor.
Woodface fue el álbum que provocó el salto de Crowded House en Europa, gracias en gran parte a los brillantes e incesantes riffs de moderno power-pop alrededor de los que se construyó Weather with you. La aportación de Tim Finn al álbum aportó una gran fuerza en las composiciones vocales de sus temas. El éxito del disco hizo que se confirmara a los hermanos Finn como una espléndida pareja de compositores y más tarde se plantearan hacer discos juntos.
Listado de canciones:
1.- Chocolate cake
2.- It's only natural
3.- Fall at your feet
4.- Tall trees
5.- Weather with you
6.- Whispers and moans
7.- Four seasons in one day
8.- There goes God
9.- Fame is
10.- All I ask
11.- As sure as I am
12.- Italian plastic
13.- She goes on
14.- How will you go
15.- I'm still here
Vídeos:
Chocolate cake - Crowded House
It's only natural - Crowded House
Fall at your feet - Crowded House
Tall trees - Crowded House
Weather with you - Crowded House
Whispers and moans - Crowded House
Four seasons in one day - Crowded House
There goes God - Crowded House
Fame is - Crowded House
All I ask - Crowded House
As sure as I am - Crowded House
Italian plastic - Crowded House
She goes on - Crowded House
How will you go + I'm still here - Crowded House
domingo, febrero 21, 2016
Grandes álbumes: THE KNACK - Get The Knack
Get The Knack es el álbum debut de The Knack, lanzado en junio de 1979. El álbum supuso uno de los debuts más exitosos de la historia, vendiendo sobre 1 millón de copias en menos de dos meses y pasando cinco semanas en el número 1 de la lista Billboard 200, y siendo número 1 en Canadá y Australia, y 65 en Reino Unido. El single principal del álbum, My Sharona, fue número 1 en Billboard Hot 100 durante seis semanas, y número 1 en la lista Top Pop Singles de Billboard de fin del año 1979, logrando ser número 1 también en Canadá y Australia, y 6 en Reino Unido. El siguiente single, Good girls don't, fue número 1 en las listas canadienses de singles y llegó al puesto 11 en Estados Unidos y al 66 en Reino Unido.
The Knack, fue un grupo de power-pop surgido en Los Angeles en mayo de 1978, de los restos del grupo Sky, cuya propuesta, con riffs intensos, melodías pegadizas, ritmos vibrantes, armonías vocales y estribillos contagiosos, los catapultaron al éxito. La banda, que adoptó el nombre de una película de Richard Lester de los años 60, estaba formada por Doug Fieger (primera voz y guitarra ritmica), Berton Averre (primera guitarra y coros), Prescott Niles (bajo y coros) y Bruce Gary (bateria). Después de ofrecer su cinta demo a varias discográficas sin éxito, el grupo comenzó a tocar en el circuito de clubes local a partir de junio, actuando en más de 50 conciertos en los siguientes seis meses. La banda ganó rápidamente reputación mediante el boca a boca gracias a sus enérgicos shows, y músicos como Ray Manzarek, Tom Petty y Bruce Springsteen asistían a sus shows y se unían al grupo en el escenario. En diciembre, trece sellos discográficos, incluyendo a algunos que previamente los habían rechazado, estaban ofreciéndoles contratos, y el grupo firmó finalmente con Capitol Records en enero de 1979.
El álbum fue grabado en apenas dos semanas con un coste de sólo 18.000 dólares, una grabación muy rápida y barata en una época en la que muchos artistas pasaban meses en los estudios y necesitaban más de 100 mil dólares para grabar un álbum. El álbum fue producido por Mike Chapman, que había escrito hits para Sweet a principios de la década de 1970 y más recientemente había producido el exitoso álbum de Blondie, Parallel lines. La idea de Chapman para el álbum sería capturar la energía de la banda en sus shows en directo.
Get The Knack se convirtió en un éxito inmediato, gracias en parte a una intensa campaña promocional de Capitol Records y la imagen del grupo influenciada en gran parte por los Beatles. La portada imitaba su primer LP con Capitol, With The Beatles!, y la foto de la contraportada representaba una escena de la película de Beatles, A hard day's night. Para completar las imágenes con referencias a los Beatles, el arco iris de Capitol utilizado en los 60 adornaba el LP, un detalle que la banda había escrito en su contrato. El álbum fue Disco de oro en sólo 13 días, convirtiéndose en el álbum de debut de Capitol Records con ventas más rápidas desde Meet the Beatles en 1964. En agosto, el álbum alcanzó el número 1 en Billboard 200, donde permaneció durante cinco semanas, y fue certificado Disco de platino por la Recording Industry Association of America (RIAA) por haber obtenido ventas de más de 1 millón de copias. El single principal My Sharona también obtuvo éxito inmediato, al convertirse en el single de debut más vendido de Capitol solo desde I want to hold your hand de los Beatles, y fue número 1 en Billboard Hot 100 durante seis semanas.
Dick Nusser en Billboard elogió muchas de las canciones del disco. Además de los singles, señaló que la primera canción, Let me out, es "un himno adolescente ofrecido a toda velocidad" con encantadoras armonías de respaldo, cantando, palmeantes guitarras y tambores perfectamente afinados"; la tranquila balada Maybe tonight es "un potencial estándar", y la suplicante canción Oh Tara indica que The Knack "no odian estrictamente a las chicas". Nasser también calificó a That's what the little girls do como un "clásico", destacando en ella su "fuerte melodía" y resaltando el riff a lo Bo Diddley de (She's so) Selfish.
El crítico de Allmusic, Bruce Eder, se refirió a la versión de The Knack de Heartbeat de Buddy Holly como "una balada interpretada con mucha actitud de los años 70", y que "proporciona una toma fresca a la canción". Trouser Press se refirió a Maybe tonight como "la savia del fondo de barril", pero elogió a My Sharona, Let me out y Frustrated como "pop de estrictas guitarras". Trouser Press también comentó la imagen negativa de las mujeres protagonistas de (She's so) Selfish, Frustrated y That's what the little girls do.
Kurt Cobain lo incluyó en su lista de Los 50 mejores álbumes de la historia, y en su biografia Hevier than heaven, Charles Cross citaba la siguiente anécdota: ¨a finales de 1988 Kurt hizo que su amigo Damon Romero fuera a su casa diciéndole, 'he descubierto un disco genial que tienes que escuchar'. Cuando Romero llegó, Kurt sacó el álbum de The Knack, Get the Knack y se acercó al tocadiscos con él en la mano. Romero, quien conocía bien aquel disco de 1979, el cual no podría haberse considerado más comercial, pensó que Kurt iba de sarcástico y le preguntó si hablaba en serio. 'De veras, tienes que escuchar esto. Es un álbum de pop alucinante', contestó Kurt inexpresivo. Kurt puso el disco y Romero escuchó inquieto las dos caras, preguntándose todo el rato si se estaba perdiendo algo clave u oculto en el disco. Pero Kurt cerró los ojos y permaneció en silencio mientras sonaba la música, imitando la batería en el aire con las manos en un gesto de callado homenaje¨. Años más tarde, David Grohl mencionaria a My Sharona como su canción favorita.
Para muchos críticos, la imagen de The Knack parecía demasiado artificiosa y su actitud demasiado descarada, y de la noche a la mañana surgió una reacción en contra de su éxito. El artista conceptual de San Francisco Hugh Brown, quien había diseñado la carátula del álbum de Clash, Give 'em enough rope, comenzó una campaña "Knuke The Knack" con camisetas, botones y calcomanías. Algunos escritores musicales comenzaron a criticar a la banda por lo que percibían como arrogancia, bombo y una actitud misógina expresados en sus canciones. El rechazo de la banda a hacer entrevistas también fue visto negativamente por la prensa musical. La revista semanal Scene se negó a publicar una revisión de los Knack de su concierto en Cleveland debido a lo que llamó "intentos de censura" por parte del management de la banda.
En el disco The Knack no inventaban nada, pero hicieron un trabajo muy logrado. Con buenos temas en todo el álbum, un rock & roll fresco, dinámico y lleno de ritmo. El disco en sí, es una maravilla de pop rock y, sin duda, su mejor trabajo. Get The Knack es un ejercicio de melodías pegadizas aderezado con guitarras y ritmos veloces. Prueba de ello es la genial Let me out o la cabalgante Heartbeat. Aliñado con un sonido nítido y ciertamente cálido de guitarras (el trabajo de Berton Averre es envidiable), y la destreza en la batería de Bruce Gary, además de unas melodías vocales cuidadas a cargo de Doug Fieger, el disco debut de The Knack se merece mucho más de lo que la historia del rock le ha dado.
La primera parte del álbum es la más intensa. Let me out es una canción pop-rock muy entretenida. Your number or your name tiene la calidad pop que The Who desarrollaba en sus primeros años. (She’s so) Selfish tiene un riff muy bueno y un estribillo divertido. Y Maybe tonight es una balada psicodélica muy melódica.
En el medio del disco se revela su éxito My Sharona, el mejor tema del álbum. Fue escrita por Doug Fieger inspirado en una chica de la que se enamoró cuando lo atendió en su local comercial en su adolescencia llamada Sharona Alperin. Un tema fantástico y muy pegadizo por su riff y por su excelente una melodía.
En 1994, My Sharona volvió a entrar en el Billboard Hot 100 gracias a que fue incluida en la banda sonora de la película Reality bites. De todos modos, My Sharona es un clásico eterno, que cuenta con reversiones de excelentísimos músicos como George Harrison, Bob Dylan y Rod Stewart, entre otros tantos.
Cuando el álbum fue lanzado en CD en 1990, la letra de la canción (She's so) Selfish era diferente de la versión original, con líneas como "coming from the quaalude scene" (procedentes de la escena quaalude) cambiadas a "lame'o scene" (escena lame'o). Capitol Records utilizó una versión alternativa censurada de la canción que fue solicitada en algunos países.
El álbum fue reeditado en formato CD en 2002 como versión remasterizada fiel a la versión original de vinilo. Esta versión incluyó demos bonus de My Sharona y That's what the little girl do, así como una toma ensayada de Maybe tonight. También incluyó un cover del descarte del álbum de Bruce Springsteen, Darkness on the edge of town, Don't look back, que The Knack grabaron en 1979, pero que dejaron fuera del listado final de Get The Knack, y un cover de I knew the bride de Nick Lowe. La última reedición en CD fue remasterizada por Iconoclassic Records en 2011. A diferencia de la anterior remasterización, la versión de 2011 no contiene compresión de rango dinámico.
La trayectoria de The Knack después de este gran trabajo fue bastante irregular, aunque siguieron lanzando discos y reuniéndose para tocar en vivo hasta la muerte de Fieger por cáncer de pulmon en febrero de 2010 en Woodland Hills, California, a la edad de 57 años.
Fuentes: http://www.identi.li, http://panicattic.blogspot.com.es, http://persimusic.com, https://nuestrosidolosblog.wordpress.com, http://kitdeocio.net, http://alexisherrera21.blogspot.com.es, http://www.otrastardes.com, http://compostimes.com, http://discosparaelrecuerdo.blogspot.com.es, http://lourambler.blogspot.com.es, http://www.popmatters.com, http://www.cosmik.com, http://www.allmusic.com, https://itunes.apple.com, https://rockforward.wordpress.com, https://en.wikipedia.org, http://rincondesconexion.blogspot.com
Listado de canciones:
1.- Let me out
2.- Your number or your name
3.- Oh Tara
4.- (She's so) Selfish
5.- Maybe tonight
6.- Good girls don't
7.- My Sharona
8.- Heartbeat
9.- Siamese twins (the monkey and me)
10.- Lucinda
11.- That's what the little girls do
12.- Frustrated
Reedición CD 2002:
13.- Don't look back
14.- I knew the bride
Vídeos:
Let me out - The Knack
Your number or your name - The Knack
Oh Tara - The Knack
(She's so) Selfish - The Knack
Maybe tonight - The Knack
Good girls don't - The Knack
My Sharona - The Knack
Heartbeat - The Knack
Siamese twins (the monkey and me) - The Knack
Lucinda - The Knack
That's what the little girls do - The Knack
Frustrated - The Knack
Don't look back - The Knack
The Knack, fue un grupo de power-pop surgido en Los Angeles en mayo de 1978, de los restos del grupo Sky, cuya propuesta, con riffs intensos, melodías pegadizas, ritmos vibrantes, armonías vocales y estribillos contagiosos, los catapultaron al éxito. La banda, que adoptó el nombre de una película de Richard Lester de los años 60, estaba formada por Doug Fieger (primera voz y guitarra ritmica), Berton Averre (primera guitarra y coros), Prescott Niles (bajo y coros) y Bruce Gary (bateria). Después de ofrecer su cinta demo a varias discográficas sin éxito, el grupo comenzó a tocar en el circuito de clubes local a partir de junio, actuando en más de 50 conciertos en los siguientes seis meses. La banda ganó rápidamente reputación mediante el boca a boca gracias a sus enérgicos shows, y músicos como Ray Manzarek, Tom Petty y Bruce Springsteen asistían a sus shows y se unían al grupo en el escenario. En diciembre, trece sellos discográficos, incluyendo a algunos que previamente los habían rechazado, estaban ofreciéndoles contratos, y el grupo firmó finalmente con Capitol Records en enero de 1979.
El álbum fue grabado en apenas dos semanas con un coste de sólo 18.000 dólares, una grabación muy rápida y barata en una época en la que muchos artistas pasaban meses en los estudios y necesitaban más de 100 mil dólares para grabar un álbum. El álbum fue producido por Mike Chapman, que había escrito hits para Sweet a principios de la década de 1970 y más recientemente había producido el exitoso álbum de Blondie, Parallel lines. La idea de Chapman para el álbum sería capturar la energía de la banda en sus shows en directo.
Get The Knack se convirtió en un éxito inmediato, gracias en parte a una intensa campaña promocional de Capitol Records y la imagen del grupo influenciada en gran parte por los Beatles. La portada imitaba su primer LP con Capitol, With The Beatles!, y la foto de la contraportada representaba una escena de la película de Beatles, A hard day's night. Para completar las imágenes con referencias a los Beatles, el arco iris de Capitol utilizado en los 60 adornaba el LP, un detalle que la banda había escrito en su contrato. El álbum fue Disco de oro en sólo 13 días, convirtiéndose en el álbum de debut de Capitol Records con ventas más rápidas desde Meet the Beatles en 1964. En agosto, el álbum alcanzó el número 1 en Billboard 200, donde permaneció durante cinco semanas, y fue certificado Disco de platino por la Recording Industry Association of America (RIAA) por haber obtenido ventas de más de 1 millón de copias. El single principal My Sharona también obtuvo éxito inmediato, al convertirse en el single de debut más vendido de Capitol solo desde I want to hold your hand de los Beatles, y fue número 1 en Billboard Hot 100 durante seis semanas.
Dick Nusser en Billboard elogió muchas de las canciones del disco. Además de los singles, señaló que la primera canción, Let me out, es "un himno adolescente ofrecido a toda velocidad" con encantadoras armonías de respaldo, cantando, palmeantes guitarras y tambores perfectamente afinados"; la tranquila balada Maybe tonight es "un potencial estándar", y la suplicante canción Oh Tara indica que The Knack "no odian estrictamente a las chicas". Nasser también calificó a That's what the little girls do como un "clásico", destacando en ella su "fuerte melodía" y resaltando el riff a lo Bo Diddley de (She's so) Selfish.
El crítico de Allmusic, Bruce Eder, se refirió a la versión de The Knack de Heartbeat de Buddy Holly como "una balada interpretada con mucha actitud de los años 70", y que "proporciona una toma fresca a la canción". Trouser Press se refirió a Maybe tonight como "la savia del fondo de barril", pero elogió a My Sharona, Let me out y Frustrated como "pop de estrictas guitarras". Trouser Press también comentó la imagen negativa de las mujeres protagonistas de (She's so) Selfish, Frustrated y That's what the little girls do.
Kurt Cobain lo incluyó en su lista de Los 50 mejores álbumes de la historia, y en su biografia Hevier than heaven, Charles Cross citaba la siguiente anécdota: ¨a finales de 1988 Kurt hizo que su amigo Damon Romero fuera a su casa diciéndole, 'he descubierto un disco genial que tienes que escuchar'. Cuando Romero llegó, Kurt sacó el álbum de The Knack, Get the Knack y se acercó al tocadiscos con él en la mano. Romero, quien conocía bien aquel disco de 1979, el cual no podría haberse considerado más comercial, pensó que Kurt iba de sarcástico y le preguntó si hablaba en serio. 'De veras, tienes que escuchar esto. Es un álbum de pop alucinante', contestó Kurt inexpresivo. Kurt puso el disco y Romero escuchó inquieto las dos caras, preguntándose todo el rato si se estaba perdiendo algo clave u oculto en el disco. Pero Kurt cerró los ojos y permaneció en silencio mientras sonaba la música, imitando la batería en el aire con las manos en un gesto de callado homenaje¨. Años más tarde, David Grohl mencionaria a My Sharona como su canción favorita.
En el disco The Knack no inventaban nada, pero hicieron un trabajo muy logrado. Con buenos temas en todo el álbum, un rock & roll fresco, dinámico y lleno de ritmo. El disco en sí, es una maravilla de pop rock y, sin duda, su mejor trabajo. Get The Knack es un ejercicio de melodías pegadizas aderezado con guitarras y ritmos veloces. Prueba de ello es la genial Let me out o la cabalgante Heartbeat. Aliñado con un sonido nítido y ciertamente cálido de guitarras (el trabajo de Berton Averre es envidiable), y la destreza en la batería de Bruce Gary, además de unas melodías vocales cuidadas a cargo de Doug Fieger, el disco debut de The Knack se merece mucho más de lo que la historia del rock le ha dado.
En el medio del disco se revela su éxito My Sharona, el mejor tema del álbum. Fue escrita por Doug Fieger inspirado en una chica de la que se enamoró cuando lo atendió en su local comercial en su adolescencia llamada Sharona Alperin. Un tema fantástico y muy pegadizo por su riff y por su excelente una melodía.
En 1994, My Sharona volvió a entrar en el Billboard Hot 100 gracias a que fue incluida en la banda sonora de la película Reality bites. De todos modos, My Sharona es un clásico eterno, que cuenta con reversiones de excelentísimos músicos como George Harrison, Bob Dylan y Rod Stewart, entre otros tantos.
El álbum fue reeditado en formato CD en 2002 como versión remasterizada fiel a la versión original de vinilo. Esta versión incluyó demos bonus de My Sharona y That's what the little girl do, así como una toma ensayada de Maybe tonight. También incluyó un cover del descarte del álbum de Bruce Springsteen, Darkness on the edge of town, Don't look back, que The Knack grabaron en 1979, pero que dejaron fuera del listado final de Get The Knack, y un cover de I knew the bride de Nick Lowe. La última reedición en CD fue remasterizada por Iconoclassic Records en 2011. A diferencia de la anterior remasterización, la versión de 2011 no contiene compresión de rango dinámico.
La trayectoria de The Knack después de este gran trabajo fue bastante irregular, aunque siguieron lanzando discos y reuniéndose para tocar en vivo hasta la muerte de Fieger por cáncer de pulmon en febrero de 2010 en Woodland Hills, California, a la edad de 57 años.
Fuentes: http://www.identi.li, http://panicattic.blogspot.com.es, http://persimusic.com, https://nuestrosidolosblog.wordpress.com, http://kitdeocio.net, http://alexisherrera21.blogspot.com.es, http://www.otrastardes.com, http://compostimes.com, http://discosparaelrecuerdo.blogspot.com.es, http://lourambler.blogspot.com.es, http://www.popmatters.com, http://www.cosmik.com, http://www.allmusic.com, https://itunes.apple.com, https://rockforward.wordpress.com, https://en.wikipedia.org, http://rincondesconexion.blogspot.com
Listado de canciones:
1.- Let me out
2.- Your number or your name
3.- Oh Tara
4.- (She's so) Selfish
5.- Maybe tonight
6.- Good girls don't
7.- My Sharona
8.- Heartbeat
9.- Siamese twins (the monkey and me)
10.- Lucinda
11.- That's what the little girls do
12.- Frustrated
Reedición CD 2002:
13.- Don't look back
14.- I knew the bride
Vídeos:
Let me out - The Knack
Your number or your name - The Knack
Oh Tara - The Knack
(She's so) Selfish - The Knack
Maybe tonight - The Knack
Good girls don't - The Knack
My Sharona - The Knack
Heartbeat - The Knack
Siamese twins (the monkey and me) - The Knack
Lucinda - The Knack
That's what the little girls do - The Knack
Frustrated - The Knack
Don't look back - The Knack
domingo, febrero 07, 2016
Grandes álbumes: JAY JAY JOHANSON - Poison
El tercer álbum de Jay Jay Johansson, Poison, fue lanzado en abril de 2000 y entró directamente en las listas francesas en el número 4. El álbum contó con las aportaciones del fundador y guitarrista de los Cocteau Twins, Robin Guthrie.
Jay-Jay Johanson es un cantautor que se ha hecho especialmente famoso en Francia, pero no en muchos otros lugares. Para todos los álbumes, su fórmula permanece bastante constante, con un sonido bastante regular, muestra una voz que brota con mucho más corazón y emoción de la que generalmente se escucha en artistas de estilo similar trip hop beatbox.
Poison es un disco repleto de glamour. De sofisticados detalles, de perversos trucos sonoros. Canciones que son auténticos laberintos. Con muchos rincones y sorpresas. Con inesperados riffs de guitarras y bucles melancólicos seductores. Poison exploró el cine de Hitchcock, enfrentándolo a sus propias obsesiones y neuras, con un diseño inspirado en fotogramas de Psycho y sus constantes reminiscencias a las cuerdas opresivas de Bernard Hermann.
Jay Jay Johanson es un cantante y compositor nacido en 1969 en Trollhattan, Suecia. A los siete años comenzó a estudiar en un conservatorio musical, en el que aprendió a tocar el piano, el saxofón y el clarinete. En este álbum se logra apreciar la experiencia adquirida de sus dos entregas previas, con un sonido más solido y consolidado.
Lo que hace especial a Jay Jay es su manera de abordar el trip-hop, un genero no muy conocido por muchos y que se maneja en los círculos mas privados y underground de la música, y lo hace con un estilo muy propio y personal. Su voz es lo mas característico de este artista, asemejándose a un cantante de club de los años 50, con una voz sinatresca muy particular y especial, tocando temas muy íntimos y románticos, elaborando así grandes baladas bastante profundas; pero además contiene un gran ingenio y capacidad técnica para la elaboración de cada canción, agregando varios elementos comunes del trip-hop pero haciendo buenas combinaciones con guitarras, clarinete y otros instrumentos.
Con un estilo temperamental, melancólico, un suave jazz ácido, la voz de Jay Jay es su firma y en el disco aparece en todo su esplendor, melódica, clara, profunda (en textura, no en tono) e hipnótica. La sensual textura del trip-hop que él lleva a otros territorios es el complemento perfecto y permite conseguir un cóctel único de música muy moderna, con una personalidad desconcertante que plasma en sus discos. Poseedor de una sensibilidad poco habitual, a menudo se le ha comparado con nombres ilustres como Rufus Wainwright o Antony Hegarty.
Jay-Jay Johanson dirige su música jazzy lounge en una dirección ligeramente más oscura y fría en Poison, y trabajó con una orquesta. Jay-Jay se inspiró en películas de Alfred Hitchcock para componer las canciones de este álbum. El resultado fue un ambiente aterrador en el estilo de las canciones, pero en la portada también está implícito, en la que aparece Jay-Jay con un cuervo a su lado, enfocado por una luz de manera que aparecen sus sombras en la pared trasera.
El trip-pop de sus dos primeros discos (Tattoo y Whiskey) definitivamente dio paso a la emoción pura y fuerte de un amor loco. Porque el joven sueco no abandona sus temas obsesivos, que son el amor en sí mismo, el amor derrotado, la traición de amor, el amor imposible, el amor roto del instrumental Time is running out, que no estaba muy lejos de lo que Joe Jackson se propuso durante algún tiempo (flauta, piano, crescendos). Las canciones son visceralmente melancólicas y tristes, y sin embargo, la esperanza y la pasión no se apagan nunca, tratando, con su voz casi hipnotizante y obsesiva, sobre el sufrimiento de culpa derivado de la traición.
Desde su debut en 1997 con Whiskey, en el que se sentía cercano al trip-hop de Portishead, Jay-Jay ha sabido conciliar a crítica y público y, a estas alturas, es un artista respetado por ambos. Aquellas canciones le emparentaron con la innovación y la emergente generación de la nueva sensibilidad musical. El disco fue revelador y le dio a conocer en toda Europa. Luego lanzó Tattoo (1998), en el que mostraba su personal mundo con firmeza y dominio escénico, afianzando sus señales de identidad personal. Una obra exquisita para cultivar el paladar musical.
Whiskey era el trabajo de un joven ingenuo que entraba en el estudio por primera vez; Tatoo estaba bajo la influencia francesa de haber permanecido en ese país mucho tiempo, fuera de Suecia por primera vez. Poison volvió a Suecia: negros bosques, aguas profundas, grandes espacios rurales y largos inviernos, con una música más madura y con composiciones más arregladas entre las que mezcla estilos diversos como rock, bossa nova, jazz, pop y a veces electro.
Jay-Jay Johanson continúa con su tranquilo hip-hop con Poison, que lo ve explotando gran parte del mismo territorio que en sus discos anteriores, aunque introduce algunos ligeros cambios. La primera canción, Believe in us, es una hermosa pieza de macabra elegancia. Comenzando a partir de un sonido turbio de acordeón, llevado a una conclusión triste (un coro eclesiástico que hiela la sangre) por una batería casi militar, Colder es una futura pieza para cualquier disco de antología de Jay-Jay que se precie. Después, Keep it secret, con su riff de guitarra casi hard rock, produce un efecto brutal, entre un hormigueo de extraños sonidos, pero nada se deja al azar. Changed aporta algunas vibraciones dub y 75.07.05 introduce un vocoder. Pero Johanson sobresale en el romanticismo dolido, y Alone again y Whispering words son buenas muestras de ello. Escape transporta una fría melancolía en sus profundos trazos de contrabajo, mientras la voz lo hace en Humiliation.
Jay Jay inauguró un género que se ha convertido guía para todos aquellos que elaboran ritmos trip-hop y melodías cantadas por crooner. Con respecto a Whiskey, su primer álbum, hay variaciones, en cuanto los ritmos están siempre a caballo entre el trip-hop y el dub. Los sonidos recuerdan al John Barry de Ipcress archive ya versionado por Portishead, o el space age pop. En Poison los ritmos son bastante convincentes. Pero, a diferencia de los discos anteriores, aquí Jay Jay se suelta en la voz, a ratos demasiado pegajosa, a menudo melodramática, y casi siempre lacrimógena y melancólica, mostrando todos los límites del cantante sueco. Son límites que hace de este disco un conjunto de canciones muy similares entre sí.
Sus fans han sabido comprender su evolución, su alejamiento de las atmósferas melancólicas al estilo de Beth Gibbons, y su incursión posterior en la electrónica más popular. Haga lo que haga, Jay-Jay es garantía de buen gusto y elegancia.
Jay Jay Johanson no se considera estrictamente un cantante. Cuenta historias emocionales, plasma la melancolía con una sensibilidad nueva. Contemporáneo y clásico a la vez. En sus conciertos resulta tan heterodoxo como natural. Rompe la imagen que él mismo ha creado para dar rienda suelta a una pasión especial, la de creer que la música es el mejor vehículo para contar estados de ánimos. Circunstancias vitales provocadas por la vida cotidiana. Como pasan las cosas. Como las canta este sueco de mirada pálida.
Fuentes: https://en.wikipedia.org, http://www.amazon.com, http://www.brainwashed.com, http://rateyourmusic.com, http://www.cduniverse.com, http://cd-reviews.org, http://www.mic.gr, http://releasemagazine.net, http://www.ciao.co.uk, http://www.amazon.fr, http://www.mtv.com, http://www.rockol.it, http://www.acidjazz.ru, http://sweetnocturna.es, http://next.liberation.fr, http://www.indyrock.es, http://musique.fnac.com, https://www.song365.co, http://gaffa.dk, http://musicapdp.blogspot.com.es, http://www.xsilence.net, http://voir.ca, http://www.amazon.de, http://www.svd.se, http://rincondesconexion.blogspot.com
Listado de canciones:
1.- Believe in us
2.- Colder
3.- Keep it a secret
4.- Alone again
5.- Escape
6.- Anywhere anytime
7.- Time is running out
8.- Poison
9.- Humiliation
10.- Suffering
11.- Changed
12.- 75.07.05
13.- Far away
14.- Whispering words
Vídeos:
Believe in us - Jay Jay Johanson
Colder - Jay Jay Johanson
Keep it a secret - Jay Jay Johanson
Alone again - Jay Jay Johanson
Escape - Jay Jay Johanson
Anywhere anytime - Jay Jay Johanson
Time is running out - Jay Jay Johanson
Poison - Jay Jay Johanson
Humiliation - Jay Jay Johanson
Suffering - Jay Jay Johanson
Changed - Jay Jay Johanson
75.07.05 - Jay Jay Johanson
Far away - Jay Jay Johanson
Whispering words - Jay Jay Johanson
Jay-Jay Johanson es un cantautor que se ha hecho especialmente famoso en Francia, pero no en muchos otros lugares. Para todos los álbumes, su fórmula permanece bastante constante, con un sonido bastante regular, muestra una voz que brota con mucho más corazón y emoción de la que generalmente se escucha en artistas de estilo similar trip hop beatbox.
Poison es un disco repleto de glamour. De sofisticados detalles, de perversos trucos sonoros. Canciones que son auténticos laberintos. Con muchos rincones y sorpresas. Con inesperados riffs de guitarras y bucles melancólicos seductores. Poison exploró el cine de Hitchcock, enfrentándolo a sus propias obsesiones y neuras, con un diseño inspirado en fotogramas de Psycho y sus constantes reminiscencias a las cuerdas opresivas de Bernard Hermann.
Lo que hace especial a Jay Jay es su manera de abordar el trip-hop, un genero no muy conocido por muchos y que se maneja en los círculos mas privados y underground de la música, y lo hace con un estilo muy propio y personal. Su voz es lo mas característico de este artista, asemejándose a un cantante de club de los años 50, con una voz sinatresca muy particular y especial, tocando temas muy íntimos y románticos, elaborando así grandes baladas bastante profundas; pero además contiene un gran ingenio y capacidad técnica para la elaboración de cada canción, agregando varios elementos comunes del trip-hop pero haciendo buenas combinaciones con guitarras, clarinete y otros instrumentos.
El trip-pop de sus dos primeros discos (Tattoo y Whiskey) definitivamente dio paso a la emoción pura y fuerte de un amor loco. Porque el joven sueco no abandona sus temas obsesivos, que son el amor en sí mismo, el amor derrotado, la traición de amor, el amor imposible, el amor roto del instrumental Time is running out, que no estaba muy lejos de lo que Joe Jackson se propuso durante algún tiempo (flauta, piano, crescendos). Las canciones son visceralmente melancólicas y tristes, y sin embargo, la esperanza y la pasión no se apagan nunca, tratando, con su voz casi hipnotizante y obsesiva, sobre el sufrimiento de culpa derivado de la traición.
Desde su debut en 1997 con Whiskey, en el que se sentía cercano al trip-hop de Portishead, Jay-Jay ha sabido conciliar a crítica y público y, a estas alturas, es un artista respetado por ambos. Aquellas canciones le emparentaron con la innovación y la emergente generación de la nueva sensibilidad musical. El disco fue revelador y le dio a conocer en toda Europa. Luego lanzó Tattoo (1998), en el que mostraba su personal mundo con firmeza y dominio escénico, afianzando sus señales de identidad personal. Una obra exquisita para cultivar el paladar musical.
Whiskey era el trabajo de un joven ingenuo que entraba en el estudio por primera vez; Tatoo estaba bajo la influencia francesa de haber permanecido en ese país mucho tiempo, fuera de Suecia por primera vez. Poison volvió a Suecia: negros bosques, aguas profundas, grandes espacios rurales y largos inviernos, con una música más madura y con composiciones más arregladas entre las que mezcla estilos diversos como rock, bossa nova, jazz, pop y a veces electro.
Jay Jay inauguró un género que se ha convertido guía para todos aquellos que elaboran ritmos trip-hop y melodías cantadas por crooner. Con respecto a Whiskey, su primer álbum, hay variaciones, en cuanto los ritmos están siempre a caballo entre el trip-hop y el dub. Los sonidos recuerdan al John Barry de Ipcress archive ya versionado por Portishead, o el space age pop. En Poison los ritmos son bastante convincentes. Pero, a diferencia de los discos anteriores, aquí Jay Jay se suelta en la voz, a ratos demasiado pegajosa, a menudo melodramática, y casi siempre lacrimógena y melancólica, mostrando todos los límites del cantante sueco. Son límites que hace de este disco un conjunto de canciones muy similares entre sí.
Sus fans han sabido comprender su evolución, su alejamiento de las atmósferas melancólicas al estilo de Beth Gibbons, y su incursión posterior en la electrónica más popular. Haga lo que haga, Jay-Jay es garantía de buen gusto y elegancia.
Listado de canciones:
1.- Believe in us
2.- Colder
3.- Keep it a secret
4.- Alone again
5.- Escape
6.- Anywhere anytime
7.- Time is running out
8.- Poison
9.- Humiliation
10.- Suffering
11.- Changed
12.- 75.07.05
13.- Far away
14.- Whispering words
Vídeos:
Believe in us - Jay Jay Johanson
Colder - Jay Jay Johanson
Keep it a secret - Jay Jay Johanson
Alone again - Jay Jay Johanson
Escape - Jay Jay Johanson
Anywhere anytime - Jay Jay Johanson
Time is running out - Jay Jay Johanson
Poison - Jay Jay Johanson
Humiliation - Jay Jay Johanson
Suffering - Jay Jay Johanson
Changed - Jay Jay Johanson
75.07.05 - Jay Jay Johanson
Far away - Jay Jay Johanson
Whispering words - Jay Jay Johanson
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