viernes, junio 27, 2008

SERGIO

Sergio Manzanera era un chaval menudo que jugaba de extremo en el Levante. Cuando llegó Di Stefano al Valencia en 1970, fue a verlo y pidió su fichaje. Pocos esperaban que con fichajes tan poco mediáticos como Sergio y Pellicer (venía del Barça), y las subidas del filial de Cota, Enrique Claramunt y Forment, íbamos a lograr tanto.

Sergio era muy rápido, de demarrajes sorpresivos e incansable todo el partido, objeto de tarascadas que no lograban hacerlo caer. La primera temporada jugó los 30 partidos de Liga, marcó 4 goles y alcanzó la internacionalidad. Entre sus goles de la temporada, muy famosos fueron su gol olímpico a Iríbar, y su golazo al Atlético de Madrid en Mestalla, que luego resultaría tan importante para la consecución de la Liga.

Las temporadas siguientes jugó más en el centro del campo, y perdió velocidad, aunque no su trote continuo y su entrega. Poco a poco su presencia se fue reduciendo, hasta que en 1975 pasó al Racing de Santander, donde apareció con un mostacho más grande que él, y tuvo la osadía de aparecer, junto con Aitor Aguirre, con brazalete negro tras los fusilamientos de septiembre de ese año.

Actualmente es un dentista reconocido, e hizo sus pinitos como jugador veterano de fútbol-sala, en faceta de goleador.

Foto: www.ciberche.com