miércoles, noviembre 26, 2008

JAMES


Con una trayectoria que data desde principios de los 80s, y objeto de múltiples e inevitables comparaciones con otras bandas como The Smiths, Simple Minds, Deacon Blue, U2, etc., la verdad es que esta agrupación supo ganarse un merecido lugar entre la difícil y competitiva escena musical de aquella época, aunque rara vez sean tomados como referencia o considerados una banda de primer nivel.

Si se tuviera que definir en una palabra la esencia de la gran mayoría de los temas de James, seguramente esta sería “melancolía”; con temas como Don’t wait that long, Everybody knows, Walking the ghost o (Don’t let go on) Top of the world, melodías que sin llegar a ser depresivas poseen un gran contenido dramático que se ve acrecentado por la profunda y casi siempre desconsolada voz del líder, eso sin mencionar su muy peculiar forma de bailar.

Si bien el éxito y la popularidad nunca les llegó a sonreír del todo, muchas bandas que en su momento los telonearon lograron consolidarse definitivamente después de salir de gira con ellos: por ejemplo, en 1988 los Stone Roses y un poco después los Happy Mondays (irónicamente, James los telonearía dos años después); en 1991, Nirvana (un mes después su álbum Nevermind alcanzaría el primer lugar); en 1993, Radiohead; en 1997 le tocó el turno a Third Eye Blind; en 1988, The Corrs y luego Stereophonics; en 1999, Supergrass y más tarde Doves; para el 2000 el grupo telonero fue Coldplay (cuyo single Yellow saldría sólo un mes después, siendo todo un éxito). En cuestiones de popularidad y reconocimiento las bandas que abrían sus conciertos parecían llevarse la mayor parte del crédito, dejando a James inmerso en un irremediable y constante segundo plano.

Aunque se dice que fue en el año 1980 cuando empezaron las correrías de la banda, la mayor parte de crónicas de revistas y artículos escritos le dan el inicio “oficial” en el año 1981 cuando un joven entusiasta Paul Gilbertson, inmensamente influenciado por los grupos post-punk de la época y el consumo de drogas, termina por convencer a uno de sus mejores amigos, Jim Glennie, de que se compre un bajo y forme una banda con él. Sin importar los músicos que les acompañaban, empezaron a ensayar en el dormitorio de Glennie de manera continua hasta que dieron con el batería Gavan Whelan, cuya peculiar, extraña, y tribal manera de tocar le dio a la agrupación un corte musical diferente, que llamaba la atención al contrastar con el estilo algo desordenado y sin supervisión, muy propio de las primeras experiencias musicales, de las guitarras de sus dos compañeros.

Hacer numerosas actuaciones les hizo ganar bastante experiencia y también probar con muchos otros músicos y vocalistas para definir el estilo y conformación definitiva de la banda. Eran tiempos de inseguridad, confusión y gran agitación musical, y las ganas de hacerlo bien y poder sobresalir en el escenario los lleva a un constante cambio de integrantes, como también a la variación del nombre del grupo: Veneral and The Diseases, Volume Distortion, Model Team International, para luego quedarse momentáneamente como Model Team.

Una de sus primeras apariciones significativas fue como teloneros de la banda The Fall bajo el primario nombre de Volume Distortion a principios de los ochenta; esto haría que una muy reducida parte de público y de la siempre importante crítica les empezara a tomar atención. Para principios de 1982, y ya conocidos como Model Team International, graban su primer demo real con una vocalista de nombre Jenny Ingram. En marzo de ese mismo año Jim, Gavan y Paul van a una discoteca de la universidad de Manchester y quedan más que sorprendidos por la “indescriptible” forma de bailar de cierto estudiante, que luego se supo que se había colado en la misma. Sin perder tiempo, lo invitan a la banda como bailarín. Lejos estaban en ese momento de saber que este chico de abultado cabello, ropa extraña e indescriptible forma de moverse en el escenario, sería el que finalmente le daría a la banda la fuerza y personalidad que tanto habían estado buscando: así se une a Model Team International, Tim Booth, quien sería rápidamente propuesto y aceptado como vocalista.

Tim hace su debut con el grupo en abril de 1982, cuando telonean a Orange Juice. Meses después graban un demo de cuatro canciones, lo que sería su primer trabajo con la banda. En agosto del mismo año la banda cambiaría por última vez su nombre, autodenominándose James. Esto fue debido a la idea de Gilbertson de ponerse el nombre de uno de sus integrantes, y el escogido fue el propuesto por Glennie. Así, James fue considerado suficientemente amorfo para ser usado por el grupo. Debutan entonces como James (Not a poet), y Tim empieza la presentación leyendo un poema. Antes de terminar el año, los James iniciarían un concierto de New Order y grabarían posteriormente otro demo.

Bajo la premisa propuesta por Gilbertson de que cada uno se concentre en su propio sonido, rechazando cualquier cosa que suene parecido a otras bandas y que perdieran el miedo a probar cosas y experimentar, la banda empieza a sonar mucho mejor. En otra de sus presentaciones en el nightclub de Manchester (que se había convertido en su segunda casa) The Hacienda, llamaron la atención de Tony Wilson de Factory Records, quien les ofrece realizar su primer álbum en estudio (pues hasta entonces James tocaba solo en vivo); este ofrecimiento sería rechazado básicamente por el miedo que tenía la agrupación de disminuir la pegada que habían causado tocando en directo, además de la inseguridad de poder canalizar sus respectivos talentos individuales y ser capaces de juntarlos en un estudio para realizar una producción completa. En vez de esto, la banda hace un single de tres temas, Jimone, con el que debutarían con Factory Records en noviembre de 1983. Muchos diarios musicales locales lo nombrarían el single de la semana y dada la acogida telonearían a The Smiths el mismo mes en The Hacienda y nuevamente a los New Order en el mes de diciembre.

Parecía que el ascenso tanto en popularidad como en producciones de la banda iba a ser notable a partir de ese momento; sin embargo empiezan a surgir problemas que retrasan su evolución y carrera hacia el descomunal éxito que todos predecían: los problemas de drogas de Gilbertson empezaban a causar estragos haciendo insoportablemente lenta la realización de temas originales y propios del grupo, razón por la cual no les queda otra opción que decirle que abandone James; también está el hecho de que en su personal búsqueda espiritual, Booth y Glennie se terminan uniendo a una secta llamada Lifewave que no hace otra cosa que ponerles numerosas restricciones, amenazando la estabilidad de la banda; así, después de un año de la realización del primer single, sale su segundo de nombre James II (marzo de1985), con Larry Gott ahora en la guitarra. Las críticas vuelven a ser buenas y la compañía Factory se mostraba ansiosa porque James publicara su primer álbum con ellos, pero inexplicablemente el grupo abandona la compañía llegando a un acuerdo con los directivos de otra discográfica: Sire Records.

Para finales de 1984, James vuelve a salir de gira con The Smiths, agrupación con la que ya desde antes se les asociaba debido a la sobreprotección que su líder demostraba en entrevistas y artículos; es más, en ese mismo año Morrissey los describiría como “la mejor banda del mundo”, situación que los terminó haciéndose ver como los “hijos” de los Smiths, y contra la que durante todos los años ochenta tendrían que luchar, aunque James siempre haría en sus discos todo lo posible por diferenciarse lo más que podían de ellos, razón que terminó por anular parcialmente la creatividad musical del grupo y retrasar bastante su consolidación, que finalmente se daría a principios de los noventa.

Es un secreto a voces que el hit de los Smiths del año 1992, We hate it when our friends become succesful, fue escrito basado en el éxito que James por fin obtendría por esas fechas.
Para principios de 1985, James empieza ya a salir en portadas de revistas (en particular en New Musical Express), y en junio de ese mismo año sale su tercer trabajo, Village fire (Five offerings from James), que no es más que la agrupación de los dos singles anteriores en un solo álbum. En el transcurso de este año, la banda dejaría de acompañar a The Smiths en un voceado tour por los Estados Unidos, se presentaría en el festival de Glastonbury y haría numerosas apariciones en vivo dentro y fuera de Manchester.

En marzo de 1986 llegaría su tercer single, Sit down (que nada tenía que ver con el hit que posteriormente conseguirían con la canción del mismo nombre), seguido por otro single, So many ways, y su finalmente primer trabajo, Stutter, que llegaría en junio del mismo año. No obstante el gran debut, las críticas de la prensa especializada fueron en general mediocres debido al muy lento progreso de la banda, críticas que hicieron que la compañía discográfica que los representaba perdiera casi todo el interés en ellos, haciéndoles una modesta promoción que se reflejaría en las listas de popularidad del álbum, que solo llegó al puesto nº 68 en Reino Unido.

A principios de 1987 y casi sin dinero, cobertura ni promoción, James graba su segundo álbum para febrero, Strip-mine, álbum de sonido diferente tirando a lo más convencional en un desesperado intento de agradar a su todavía discográfica Sire Records; ésta no ve nada especial en la producción y en un principio se niega a sacarla, pero después de unos cuantos forcejeos con la banda, una especie de re-producción del trabajo con modificaciones en el sonido principalmente para poder comercializarse por las radios, Sire lo produce para septiembre de 1988, negándole cualquier tipo de promoción, lo que lo hundió en un pobre nº 90 de popularidad en Reino Unido. Afortunadamente en el contrato del grupo con la discográfica había una cláusula que decía que, en el transcurso de los seis meses siguientes a la entrega del segundo álbum, la banda podía decidir si quedarse para cinco trabajos más o terminar el contrato.
Obviamente James optaría por salirse y se vieron casi obligados a hacer una gira por Reino Unido como único y necesario medio de promoción del Strip-mine. Nunca como ahora se arrepentirían tanto de haber rechazado a la discográfica Factory Records.

Ahora, sin pertenecer a una discográfica y con el abandono del interés de la prensa por ellos, es cuando los problemas de la continuidad de la banda se hacen cada vez más grandes. Desesperados por conseguir dinero para seguir financiando su carrera, pues estaban convencidos de que podían dar mucho más, los miembros de la banda se ven llevados al increíble extremo de participar como conejillos de indias para algunos experimentos médicos realizados por la Manchester Royal Infirmary, un conocido hospital, ganando con esto el derecho de aparecer como invitados en un programa de TV que hablaba de la “desesperación de las agonizantes estrellas de rock”, pero James estaba muy lejos todavía de entrar en agonía.

Si bien comercialmente sus discos no eran un éxito, sus conciertos seguían siendo de lo mejor presentando a menudo un lleno total y dejando satisfechos a los miles de seguidores que por entonces ya tenían. Lo más importante que tuvieron en esos momentos y una de las principales razones que mantuvo unida a la banda fue su sólido club de fanáticos, que se encargaban de expandir la fama de la banda y siempre hablaban de ella como “el secreto mejor guardado de Manchester”. Otro gran apoyo fue la inaudita venta de camisetas con el logo del grupo: hoy los James bromean diciendo que en esos días vendían más camisetas que discos.

En noviembre de 1988 tocan dos noches en el Bath Moles Club, presentaciones que son grabadas y que luego serían editadas para la posterior entrega del álbum en vivo One man clapping (que saldría en marzo de 1990), gracias a la ayuda económica de un fanático que resultó ser gerente de un banco, y la de la discográfica Rough Trade Records; One man clapping llegó al primer lugar en las listas indies consiguiendo atraer la atención de la prensa especializada nuevamente. Por estas mismas fechas, Tim se ve envuelto en una pelea durante una presentación en vivo con el batería Gavan Whelan, siendo este último requerido para dejar la banda y reemplazado meses después por David Baynton-Power.
Con la pérdida del distintivo sonido de la batería de Whelan, sonido que los había caracterizado en más de una producción, los James se dan cuenta de que necesitan reclutar a nuevos músicos para darle un nuevo impulso a su carrera y evolucionar musicalmente. Bajo estas circunstancias llegan a la banda tres nuevos miembros: Saul Davies (guitarra, violín y percusión), Mark Hunter (teclados) y Andy Diagram (trompeta y percusión). Con ellos, James se convierte en un septeto y regresan al estudio a grabar el que sería su mejor álbum.

Con todo lo ocurrido podían suceder dos cosas: o bien que con su próxima producción en estudio sobresalieran y se consolidaran de una buena vez como una de las agrupaciones más importantes de la escena, o que la banda planteara seriamente su disolución en caso llegara un fracaso más a tocarles la puerta.

Afortunadamente sucedió lo primero, y fue Gold mother el álbum que hizo despertar la adormilada magia de James. Esta producción se grabó entre agosto y octubre de 1989, y previo a su salida llegaron los maravillosos singles Sit down y Come home, como anticipando el tremendo éxito que les llegaba de una vez por todas. En un principio se intentó que Gold mother saliera distribuido por Rough Trade Records, pero el dueño de la misma, Geoff Travis, les empezó a dar largas pues estaba seguro de que James solo vendería unas 20 ó 30 mil copias. Pero esto no iba a detenerlos: convencidos de que podían llegar a mucho más, el grupo compra los derechos del álbum y realizan un tour de invierno a finales de ese mismo año, tour que les valió un contrato discográfico con Fontana Records. James terminaba prácticamente una década de mala suerte con cierto optimismo y empezaban a ver una luz al final del túnel.

Gold mother se editó en junio de 1990 y con él James ganaría el tan esperado reconocimiento general que tanto se había hecho esperar (prueba de ello es que saldrían de gira con David Bowie y The Cure a mediados de año). Con singles del calibre de How was it for you, Come home o Lose control, que se situaron bastante alto en las listas de popularidad, el éxito les empezaba a sonreír y éste fue consolidado a fin de año en dos espectaculares presentaciones con lleno total en el G-Mex de Manchester.

James era la banda que todos querían escuchar y no tenían todavía ningún hit en su haber. Pero éste llegaría en marzo de 1991 con el re-editado como single Sit down, que llegó a nº 2 en las listas de Reino Unido y que se convirtió en uno de los más vendidos del año. Inteligentemente, el álbum Gold Mother fue también re-editado en mayo de 1991 incluyendo esta vez en él los temas Sit down y Lose control, logrando vender más de 300 mil copias en un abrir y cerrar de ojos. James, que se había por fin conseguido desmarcar de la sombra de los Smiths, llegaba finalmente a la cima con esta producción que tiene de todo: unos temas bailables muy propios de principio de los 90 y otros temas que parecen haber sido hechos en medio de una profunda depresión.

Pero la canción Sit down no sólo es el single de mayor éxito para James (el primero de la banda que puso MTV regularmente), sino que posee un gran valor sentimental para el cantante Tim Booth: se dice que en su época de estudiante, cuando le dijeron que su padre se estaba debatiendo entre la vida y la muerte, agarró uno de sus cassettes y se encerró en un salón para escucharlo a todo volumen. La cinta era el álbum Horses de Patti Smith, cantante que posiblemente sea la mayor inspiración e influencia que tuvo Tim.

Es también en 1991 cuando James colabora en el álbum tributo a Leonard Cohen, I’m your fan (tributo en el que también se dieron cita R.E.M., Pixies, The House of Love, Nick Cave & The Bad Seeds, entre otros), con el tema So long Marianne.

La banda pasaría el resto del año grabando su siguiente producción, Seven, que finalmente fue lanzada al mercado en febrero de 1992, un mes después de la salida del single Born of frustration, que hacía recordar demasiado a la banda Simple Minds.

Previa a la salida de Seven, James ya era una banda que estaba acostumbrada a que las entradas para sus presentaciones en Reino Unido se acabaran días antes. Pero es justo después de la salida de este álbum que el grupo se embarca en un primer y gigantesco tour por Estados Unidos, donde consigue un gigantesco éxito. Seven llega al nº 2 en las listas de popularidad y los termina de hacer conocidos en todo el mundo. Pero no todo era color de rosa: contrariamente a lo que sus giras demostraban y al éxito global que lograban por fin tener, la prensa especializada (la más conservadora) se mostró negativa al redactar la crítica de este trabajo, calificándolo de demasiado pretencioso y ampuloso, y comparándolos ahora con los Simple Minds. Ampuloso o no, el disco parece tan bueno como el anterior y, no obstante la intención de gran parte de la prensa de menospreciarlo, la verdad es que reafirmó a James como una de las bandas más importantes del panorama musical mundial.

Un tanto desanimados por las opiniones de su trabajo y aún sabiendo que éstas habían sido por demás exageradas, la banda sintió ganas de regresar a sus raíces acústicas y redescubrir su sonido. Justo por esos días les llega una invitación de Neil Young para salir de gira acústica por Estados Unidos, que sin duda alguna aceptan. Al regreso, a parte de contar con el apoyo de Brian Eno para su siguiente álbum y de haber ofrecido otras exitosas giras junto a Tom Tom Club, Black Sheep y The Soupdragons, los James estaban con energías totalmente renovadas y listos para trabajar en su siguiente producción.

Eno, impresionado al ver la gran afición que la banda tenía por la improvisación y las espontáneas sesiones musicales que entregaban, decide que el siguiente disco de James sería producto de un proceso basado en eso: dejarlos tocar y darles absoluta libertad en creatividad musical, proceso que más tarde el grupo definiría como un “viaje de auto-descubrimiento”. Al término del mismo se obtuvieron dos discos: el primero, de canciones maravillosas llamado Laid, y el segundo, de sonidos experimentales y sesiones musicales mezcladas por Eno llamado Wah wah, que no era otra cosa que un complemento del primero.

Laid fue publicado en septiembre de 1993. Fanáticos y crítica se sorprendieron por el sonido fresco, diferente y bien mezclado del disco, y automáticamente fue considerado el mejor trabajo de James por la mayoría. Pero el autor del distintivo sonido de la trompeta que se percibe en muchas canciones, Andy Diagram, decidió dejar la banda justo después de la grabación de este trabajo.

Laid resultó ser todo un éxito en Estados Unidos, contrastando su puesto nº 68 en las listas de popularidad con las más de 600 mil copias vendidas. Se embarcan entonces en una larga gira por ese país durante la mayor parte de 1994, después de empezar ese mismo año siendo invitados especiales de Duran Duran. El complemento de este gran álbum, Wah wah, se publica en septiembre de 1994 y obtiene una indiferente atención por parte del público. El tiempo que se había dejado pasar entre la presentación de ambos trabajos hizo que Wah wah fuera visto como un trabajo totalmente nuevo, diferente y que nada tenía que ver con Laid, cuando en realidad los dos se concibieron y grabaron en las mismas fechas y deberían haberse visto y presentado como uno solo.

Posteriormente, el guitarrista Larry Gott anunciaría que dejaba la banda, cosa que afectó enormemente al resto de miembros; a esto se sumaría la partida del manager, Martine, el descubrimiento de un desfalco por 250 mil libras y, para rematar, el anuncio de Tim Booth de hacer un alto con James para trabajar en una producción alternativa con Angelo Badalamenti, brillante compositor de bandas sonoras entre las que se encuentran la de algunos de los mejores trabajos de David Lynch. Un disco, Booth and the bad angel (96), que no tuvo continuidad pero que dejó ya constancia de las inquietudes de Booth más allá de James. Pero este no iba a ser el final: Adrian Oxaal reemplazaría a Gott y junto al resto del grupo se encerraría en un estudio improvisado en casa de David Baynton-Power para grabar su siguiente producción; Tim viajaría periódicamente desde Estados Unidos para añadirle voz a los trabajos musicales.

El siguiente trabajo de James, Whiplash, salió en febrero de 1997 y los puso de vuelta en boca de todos. El éxito les volvía a sonreir consiguiendo ventas regulares y llegando al nº 10 en popularidad gracias, entre otras cosas, al single She’s a star. El álbum combina (en unas canciones mejor que en otras) el ritmo pop con algunas influencias techno, influencias estas muy de los 90 y que se pueden apreciar claramente a partir del experimental Wah wah. Whiplash cosecharía mucha variedad de juicios y opiniones, pero a estas alturas los fanáticos de toda la vida empiezan a percibir que el amor por la improvisación que definía a los James estaba desvaneciéndose cada vez más.

No obstante, la banda sale de gira para promocionar el álbum reclutando en los Estados Unidos a Michael Kulas como guitarra de acompañamiento. Para mala suerte, Tim se fractura el cuello bailando en una de sus numerosas presentaciones, obligando a James a cancelar el resto de ellas y teniendo que someterse a cirugía de emergencia. Además, las discusiones por dinero entre Booth y Glennie llegan a su punto más álgido, separándolos durante cerca de un año y haciendo muy complicados el resto de conciertos y trabajos para el resto del grupo.

Para marzo de 1998 saldría un recopilatorio de las mejores canciones de James, The best of, que llegaría increíblemente al nº 1 en las lista de Reino Unido y se convertiría en el mayor éxito de su carrera. Para celebrarlo, el grupo sale de gira por el resto del año obteniendo llenos totales donde quiera que se presentaban.

Sus siguientes dos producciones fueron el álbum Millionaires (1999), que contó con la participación de Sinead O’Connor (Crush, Just like Fred Astaire, I know what I’m here for), y Pleased to meet you (2001) (de nuevo bajo la batuta de Brian Eno), con su single Getting away with it (All messed up), bastante notable, y a la postre se convertiría en el último “manotazo de ahogado” que dio la banda en estudio. James se disolvía después de veinte años de actividad dura y sonoros altibajos. A pesar de todo supieron ganarse un lugar merecido dentro de las grandes bandas británicas con su pop emotivo de cautivadoras melodías.

James fue grupo notable con una carrera cargada de altibajos que se debieron más que nada al por lo general muy mal hábito de intentar agradar a todos y a ciertas decisiones mal tomadas en su momento. Si bien James no tiene un álbum esencial, en cualquier colección musical sería justo encontrar Gold Mother, Seven y Laid, en particular el primero pues es una extraña pero buena mezcla entre lo comercial y lo sobresaliente, con temas muy bailables y atractivos así como tristes y melancólicos, que captura muy bien ese sonido original de improvisación que tenían los James, antes de llegar a ser demasiado conocidos.

En 2002 Tim Booth decide emprender su carrera en solitario, regresando a los escenarios en 2004. Una vuelta a la carretera que viene motivada por la publicación de su primer álbum en solitario, Bone (2004). Tim Booth continúa en los parámetros de su antigua banda, pop a un tiempo festivo y emotivo, estribillos arrebatadores, felicidad teñida de melancolía, sin por ello renunciar a explorar nuevos sonidos haciendo uso de la electrónica, Redneck, o haciendo incursiones en un sonido más crudo como en la fantástica Eh mamma. En directo, Booth defiende sus composiciones arropado por una gran banda. Tan carismático como siempre, verlo sobre el escenario sigue siendo todo un espectáculo.

Booth estudia danza y teatro y consigue un papel pequeño representando a Mr. Zsasz en Batman begins, en 2005. En 2006 aparece como Judas en The Manchester Passion, musical que contaba la historia de la Semana Santa.

Inactivos como banda durante más de cinco años, en 2007 se hacía realidad el esperado regreso de James, coincidiendo con la publicación del doble recopilatorio Fresh as a daisy (07), donde encontramos hits como Sometimes, Sit down, Come home u otros como Getting away with it (All messed up), y dos temas nuevos, Who are you y Chameleon.

De nuevo plenamente en activo, en abril de este 2008 sale a la venta su nuevo álbum, Hey Ma, un disco que significa la resurrección de la banda. Canciones con un contenido más social como se puede comprobar en la canción que da nombre al disco, pero a su vez sumamente personales de parte del líder de la banda Tim Booth.


Canciones recomendadas:

Scarecrow, Really hard, Why so close (Stutter)

What for, Are you ready?, Ya-ho, Riders, Stripmining-Refrain (Strip-mine)

Chain mail, Burned (One man clapping)

Come home, Lose control, Government walls, God only knows, How was it for you?, Sit down, Walking the ghost (Gold mother)

Born of frustration, Ring the bells, Sound, Don't wait that long, Seven, Heavens (Seven)

Out to get you, Sometimes, Dream trhrum, Say something, Five-O, Laid (Laid)

Pressures on, Frequency dip, Tomorrow (Wah wah)

Tomorrow, Lost a friend, Waltzing along, She's a star, Play dead, Homeboy, Blue pastures (Whiplash)

Christ, Just like Fred Astaire, I know what I'm here for, Shooting my mouth off, Hello, Surprise (Millionaires)

Space, Falling down, English beefcake, Pleased to meet you, Give it away, Fine, Getting away with it (all messed up), Alaska pipeline (Pleased to meet you)

Who are you, Chameleon (Fresh as a daisy)

Bubbles, Hey Ma, Waterfall, Oh my heart, Boom boom, Upside(Hey Ma)


Vídeos:

Sit down y Come home, desde el álbum Gold mother:

Sit down - James


Come home - James


Sometimes, desde el álbum Laid:

Sometimes - James


Don't wait that long en directo, de Seven:

Don't wait that long (live) - James


Tomorrow y She's a star, de Whiplash:

Tomorrow - James


She's a star - James


Getting away with it (all messed up), con un arranque muy a lo R.E.M. , seguramente su canción más pegadiza, Fine, y las lentas y fabulosas Pleased to meet you y Alaskan pipeline, esta última me recuerda mucho a los Chameleons, del álbum Pleased to meet you:

Getting away with it (all messed up) - James


Fine - James


Pleased to meet you - James


Alaskan pipeline - James


Y del último, Hey ma, Bubbles y Oh my heart (sólo audio), en que la guitarra suena muy The Edge:

Bubbles - James


Oh my heart - James

2 comentarios:

Little dijo...

Sin lugar a dudas los grandes tapados de las islas

JL dijo...

Es un grupo que conocí ya tarde, a principios de esta década, cuando me los recomendó un familiar inglés. Me recomendó a James, Travis y unos jovencísimos Coldplay. Y me hice con Pleased to meet you, para mí su mejor álbum. Gran grupo.