domingo, enero 20, 2008

PERSONAJES DEL TEBEO (6)

Gosset

Jordi Gosset Rubio forma parte de la pequeña revolución de firmas que Bruguera tiene que asumir tras la espantada de Cifré, Conti, Escobar, Giner y Peñarroya, y la creación de Tío Vivo con su propio sello editorial en 1957.

Como Segura, Rafa o Ibáñez, Gosset vive un período de prueba realizando pequeñas ilustraciones y chistes en las páginas de Can-Can ("la revista de las burbujas"), para realizar posteriormente cabeceras fugaces, como El campeón de las historietas, donde ya crearía personajes como Lironcio o Carlitos.

En 1964, tras confirmar su propio estilo en el DDT, se asienta profesionalemente con Facundo da la vuelta al mundo y Hug, el Troglodita.

Con Facundo, explorador y viajero, se libera tanto de escenarios urbanos como de actitudes más blandas, explotando los tópicos de países exóticos con una cierta ironía.

Gosset repite serie ajena al entorno urbano, e incluso al tiempo presente, trasladándose a la imagen tópica de la prehistoria, con Hug, cuyo nombre anuncia, en parte, la estulticia y barbarie de su protagonista.

Incluso, cuando decide incorporarse al siglo XX y revisar la jungla de asfalto con Domingón (1967), lo hace con un personaje original, cuyas actividades cotidianas se centran en las actividades dominicales y de asueto que hacen olvidar momentáneamente el hastío del trabajo diario.

Otro personaje del siglo XX, Carpeto Veto, evidencia la ridícula postura de quien vive anclado en un pasado histórico de moral decimonónica y desfasada.

Hacia finales de los 70, Gosset parece concentrado en explorar las posibilidades del mundo primitivo en series claramente relacionadas con Hug (cuando no, protagonizadas por él), como Roquita o Los trogloditas, línea creativa que continuará tras el cierre de Bruguera con Burrus and Sapiens o Roquita y Roco.

Gosset es un humorista de mensaje claro y directo, sin dobles lecturas, un artesano de primera línea cuyas aportaciones están todavía por definir y destacar, pero que asumió, con su honestidad y discreción, una forma de hacer historietas que ha quedado en el recuerdo de varias generaciones.


FACUNDO, DA LA VUELTA AL MUNDO
Facundo nace en 1966, en la segunda época de Tío Vivo. Es un personaje bajito, con bigote y pinta de oficinista. Sin embargo, el salacot que lleva en la cabeza nos indica que su profesión es la de viajero, no aventurero.

Al principio, Facundo viaja sin oficio ni beneficio por el continente africano, por el Mar Mediterráneo y puertos hindúes, sin excesivo respeto por los nativos y con ánimo de timador, como si se tratase de un vulgar vividor.
Con el tiempo, sigue sin encontrar una labor concreta, pero de vez en cuando faena por alta mar como marino y, en 1969, encuentra un compañero de correrías, el chino Lio-Chin-Chin, que respeta los tópicos y aparece como un señor tranquilo, sonriente y metepatas que confunde la r y la l y desgrana proverbios supuestamente chinos. A partir de entonces desaparece el facundo más pendenciero y juguetón, y aparece un personaje algo más ingenuo que convierte a Lio-Chin-Chin en objetivo de sus burlas y broncas.
El dibujo de Gosset es sencillo y casi minimalista, pero suficientemente expresivo como para llamar la atención del lector, favoreciendo una lectura rápida y una narración fluida.


HUG, EL TROGLODITA
Hug (a partir de 1980, Hugh) es un habitante de las cavernas tosco y bruto. Hug es un hombre primtivo cuyo rostro cubre casi por completo (excepto los ojos y la nariz) una copiosa mata de pelo.

La inteligencia no es su fuerte y, por mucho que lo intente, sus inventos acaban siempre en fracaso. Es más, su dieta de carne acaba siendo sustituida con frecuencia por una de hortalizas, ya que la caza tampoco es una de sus habilidades.
De hecho, Hug no tiene ninguna habilidad especial, más allá de su fuerza bruta y su facilidad para recibir golpes a diestro y siniestro.

Comparte su primitiva vida con amigos como Picaso, el pintor de la tribu, y Pitákoras, un sabio que se pasa la vida inventando herramientas más o menos prácticas.

Hug ocupó durante una temporada las portadas de Tío Vivo y permaneció en activo hasta el cierre de Bruguera.
Al abrigo de Hug, Gosset creó otras dos series que parten del mismo concepto:

- Roquita, una niña que habita el mismo espacio prehistórico, publicada en Zipi y Zape, y en sus versiones Super y Especial;

- Los trogloditas, publicada en Pulgarcito, protagonizada por Hug y Pitákoras;

- Burrus and Sapiens, en la revista Garibolo (1986);

- Roquito y Roco, en publicaciones de Ediciones B (1992).


DOMINGÓN

Domingón es un señor con bombín y pajarita que se queda en su casa los domingos para clavar un clavo que le hace falta, o que otro domingo se va al desierto porque se ha citado junto a una palmera con Hermenegilda, la gordita de las Hermanas Gilda.

Domingón sólo existe los domingos. Es la alegría de no trabajar y la tristeza de que no pase nada en todo el día. A Domingón, los domingos le llaman por teléfono los gamberros para tomarle el pelo, y pica como un idiota, porque todso los domingos tienen algo de ingenuo e idiota.
Cuando se queda solo en casa, Domingón termina haciéndola añicos a fuerza de bricolaje. Es el optimismo matutino de que sea domingo, pero también es la catástrofe del atardecer de cada domingo y de cada historieta.

El acierto de Gosset, a mediados-finales de los 70, fue huir del estándar del dominguero, feligrés del domingo, que entienden de manera manifiesta este día de la semana y se echan a la calle para imponer a los disidentes la disciplina del domingo, y crear al Domingón, persona que andaba confiadamente a través de su semana, y de repente ven que se han quedado atrapados en un domingo.