miércoles, agosto 20, 2008

MUSE


Muse se forma en el año 1997, cuando en la localidad de Teingmouth tres amigos de clase media llamados Matthew Bellamy, Chris Wolstenholme y Dominic Howard deciden formar un grupo musical. Matthew se ocupará de la voz, la guitarra y los teclados, Chris del bajo y los coros, y Dominic de la batería. Con anterioridad y en su temprana adolescencia lo habían intentado con nombres como Gothic Plague, Fixed Penalty o Rocket Baby Dolls. Después de actuar por varios locales de Devon el trío consiguió llamar la atención del sello Taste Media para grabar su EP debut, Muse EP (1998).

Con Muscle Museum (1999), EP aparecido a principios del año 1999, el grupo consiguió salir del anonimato y firmar con Maverick, el sello propiedad de Madonna, para publicar su disco grande debut, Showbiz (1999), un álbum producido por el veterano John Leckie (Posies, The Fall, Radiohead) en el cual incluían varias canciones de sus anteriores EPs interpretadas con apreciable carga emotiva y lirismo por Bellamy, tanto como así fuese el mismísimo Thom Yorke. Algunas de las piezas más aprovechables de este disco debut son Sunburn, Muscle Museum, Cave o la bella balada Unintended.

Este álbum y sus actuaciones en directo acrecentaron la popularidad de la banda británica, quien grabaría de nuevo con Leckie su segundo álbum, Origin of symmetry (2001), otra colección de ambicioso y taciturno art-rock que contenía los singles Plug in baby, New born, Bliss, Hyperspace y Feeling good.

Al año siguiente aparecería Hullabaloo (2002), con varias rarezas, caras b y temas en directo que exhiben el dramatismo y la pujanza de la banda en sus interpretaciones en vivo.

Absolution (2003), abierto con una breve Intro que simula el sonido de una marcha militar, es un disco de apariencia doliente y sombría, con tinturas emocionales a la moda de los tiempos que corren, ansias de grandiosidad épica, perspectivas apocalípticas y sentimientos cetrinos que si fueran sinceros tendrían su mérito más allá del pretencioso dibujo artístico de atmósferas revestidas en negrura y pesadumbre.

Tras la intro, lo básico del álbum, producido por Rich Costey (Lilys, Trampoline), es el subrayado de estos ambientes, con sonidos poco originales e interpretaciones melodramáticas en densos pasajes instrumentales, retazos arty, ramalazos hard rock, cuidadas melodías, vocalidad grácil y plañidera que sabe excitarse cuando resulta conveniente, puntuales disposiciones cuasi operísticas a lo Queen, y diatribas sobre el fin del mundo, reafirmaciones personales, y consternaciones amorosas de carácter melancólico infladas por un tratamiento poético.

El conjunto compositivo no es despreciable a pesar de su remedo básico a nivel sonoro y su redicha lírica. Algunas veces consiguen brillantes destellos de belleza, como en Sing for absolution, Falling away with you, la orquestal Blackout o Ruled by secrecy, ejercicio progresivo de tipo operístico con un envolvente piano de reminiscencias clásicas. Entre sus fragmentos más dinámicos se encuentran piezas como Time is running out, canción destacada por el pegadizo ritmo que imprime el fuzz-bass, la corpulencia rockera de Stockholm syndrome, Hysteria, o la intensa The small print, tema marcado por un membrudo riff de guitarra.

En verano de 2004, Muse participaron en el festival de Glastonbury, saliendo de él muy distintos de los Muse que entraron. Después de siete años de sólida gira, en su interior bullía el nerviosismo y también la expectación. Habían pasado de ser el mejor grupo de Teignmouth en 1997 a convertirse en una de las mejores bandas europeas de 2004, con una escalada de éxitos meteórica, y aún así, cerrar Glastonbury suponía un brutal paso adelante, una jugada clásica al estilo Eavis. Frente a un público cansado, calado hasta los huesos, en mitad de una larga noche de domingo, y después de un camino agotador, hasta los propios Muse dudaron de que pudieran conseguirlo. "Nos estaban proponiendo dar un concierto de primera línea, algo que nos aterrorizó al principio, porque no nos considerábamos lo bastante buenos para hacerlo", reconoce el bajista Chris Wolstenhome. "El día era lluvioso y tristón, era el final del festival, y pensábamos que la gente estaría ya bastante harta, pero fue justo lo contrario". Lo consiguieron y lo colocaron en la línea de despegue de la plataforma de lanzamiento. Dicen que no fue hasta ese momento, con el éxito aún reciente, cuando se dieron cuenta de que lo habían logrado.

Así que el grupo que salió al Pyramid Stage aquella noche era ya un fenómeno en la cumbre de su carrera. Una banda cuyos miembros, con solo 19 años, habían dejado de trabajar por amor al arte para embarcarse en un mundo de jets privados y limousinas, cuando se abrió la veda de cazatalentos para dar alcance a Muse, un grupo que había roto de forma espectacular todas las reglas del rock clásico, debutando con un tema mitad funk, mitad música egipcia (Muscle Museum) para después componer unos riffs de una brillantez tan trabajada que eran capaces de agarrotar los dedos de cualquiera que se atreviera a tocarlos (Plug in baby) y más tarde convertir en rock la música de Nina Simone (Feeling good).

Pero Absolution se estaba convirtiendo en un éxito de culto en Estados Unidos, estaba reciente el triunfo de Glastonbury, tenían dos conciertos con el cartel de "no hay billetes" en Earl Court en Navidad, antes de emprender el camino a casa, así que Muse se recorrió el circuito del Medio Oeste, dejando atrás el glamour y el engreimiento de los grandes estadios para volver a ser un trío con problemas, achicharrado por el calor, y actuando en salas de segunda. "Pasamos de tocar en esos inmensos estadios europeos a tocar ante 200 personas en cualquier agujero inmundo", dice Matt, riéndose. "Ese es el precio que hay que pagar por acomodarse demasiado en los grandes estadios. Pero estaba bien sentirse otra vez como un grupo nuevo y sentir que nos redescubrían".

Fortalecidos, los miembros de Muse se tomaron un mes de descanso para tratar de adivinar dónde estaba eso que llamaban “su casa”: Matt se trasladó a una ciudad a las afueras de Milán, Chris y su siempre prolífica familia se quedaron en Teignmouth y Dom siguió en Highbury, la zona de moda de Londres, antes de reunirse en verano de 2005 en un estudio infestado de murciélagos, el Chateau Miraval, en un pueblo templario del sur de Francia. Matt: "Me recordaba mucho a Devon. La mayor parte del proceso de escritura empezó allí, pues era un lugar mucho más tranquilo y muy alejado del estilo de vida que solíamos llevar".

Sus anteriores álbumes, en su opinión, habían nacido de la necesidad, bajo la presión de los inminentes conciertos y marcados por la obligación de asegurarse un buen directo. Esta vez trabajaron sin ponerse límites, no convocaron gira, y se permitieron todo tipo de locuras en el estudio; iban a explorar todas las posibilidades técnicas que encerraba ser un "grupo de estudio". La banda levantó el campamento de Chateau Miraval para irse a Nueva York para completar el grueso de la grabación en los estudios Electric Lady y Avatar, y para inundar el disco de ritmos de pista de baile. "Por ahí rondaba el fantasma de Hendrix", cuenta Matt, "y Bowie se pasó un día por allí para saludar. Estuvo bien contar con la aprobación de un viejo amigo. Si nos hubiéramos quedado en Francia, probablemente todo el álbum habría terminado siendo completamente previsible. Temas como Knights of Cydonia habrían durado veinte minutos. Por alguna razón, cuando nos marchamos a Nueva York, las cosas cambiaron y los temas empezaron a coger ritmo. Canciones como Starlight, Supermassive black hole o Hoodoo cambiaron completamente de estilo cuando llegamos a Nueva York, no sé si eran las vibraciones de la ciudad o qué". Así nació Black holes and revelations (2006).

Seguramente asqueados de ser comparados con Radiohead, Muse incorpora en este Black holes and revelations nuevos remedos que le llevan a acercarse a sonidos techno-pop, prog-rock, hard-rock y dance-funk, en un conglomerado de Queen, U2, Black Sabbath, ELO, Yes, New Order, Prince y…Radiohead. La mezcla, con afectación melodramática de tonos oscuro-afligidos, diversidad en sonidos y enfoque épico-pomposo, no deja mal sabor de boca a pesar de la derivación absoluta de todos sus temas y de que las melodías y las arreglos no aportan nada memorable, nuevo ni sorprendente.

Take a bow, con texto de quemazón política con diversas acusaciones, entre ellas la corrupción, parece tomar de la locura de sintetizadores de Rick Wakeman, mientras que Starlight, uno de los mejores cortes del álbum con empleo del falsete en el estribillo como énfasis emocional, aglutina sonidos de U2, A-Ha, ELO y Keane. En Supermassive black hole, canción que bien podría incluirse en un álbum de los Scissor Sisters, parecen mezclar al Marilyn Manson glamero con el dance-funk de Prince.

El tema Map of the problematique, techno con vocoder y huellas de New Order, culmina un intenso tramo asentado en la electrónica de orientación dance-pop, antes de aposentarse el ritmo del álbum en un tempo más sosegado con la pieza Soldier’s poem, canción antibélica desde la perspectiva de un soldado raso. Aquí es más que descarado el empleo de la melodía del Ave Maria de Franz Schubert (por no hablar del Rain and tears de Aprodite’s Child) con trazos lentos radioheaderos y armonías vocales a lo Queen.

Un tempo de marcha militar in crescendo marca el ritmo de Invincible, tema sobre la determinación y perseverancia personal y colectiva en pos de un objetivo. Assasin es un corte metalero con un valioso trabajo en la percusión y juegos vocales-operísticos, incluido el falsete. Presenta referencias políticas, como también lo hace, pero de forma absurdo-cómica en la espera extraterrestre, Hexo-politics, pieza de sinuoso riff guitarrero y emulación sintetizada de naves espaciales.

Dos temas con resonancias de flamenco, City of delusion, canción con solo de trompeta y arreglos de tipo oriental, y Hoodoo, balada melancólica de piano con arreglos clásicos de efecto dramático, son el preludio de Knights of Cydonia, una extensa pieza de rock progresivo que combina el Telstar de los Tornados (escrita por Joe Meek), imaginería épica de batallas a caballo, el hard-rock 70’s de Budgie y ascendencias de Queen. Es lo mejor del álbum.

En la versión japonesa del álbum aparece la pista extra Glorious. El disco es el mayor éxito de la banda, a pesar de distanciarse bastante de sus trabajos anteriores, lo que fue mal recibido por algunos críticos y seguidores.

La gira de promoción del disco comenzó en Baracaldo, España, seguido por conciertos a nivel mundial (Europa, Oceanía, Asia y Norteamérica). Especialmente significativo fu el econcierto que celebraron en el Reading Festival, la gira por Norteamérica (en Estados Unidos iban como teloneros de My Chemical Romance, aunque la segunda mitad de la mini gira se tuvo que suspender por una intoxicación del otro grupo y de miembros del equipo de ambos) y Wembley en junio de 2007, en que tuvieron que dar un segundo concierto ante el exceso de demanda. En Europa actuaron como cabeza de cartel en festivales de la talla de Pinkpop, Rock am Ring o Rock Werchter.

En marzo de 2008 se editó H.A.A.R.P. en DVD y CD, conteniendo la actuación en vivo en el estadio de Wembley del 16 y 17 de junio del 2007.


Canciones recomendadas:

Sunburn, Muscle museum, Fillip, Cave, Showbiz, Sober, Hate this & I love you (Showbiz)

New born, Bliss, Hypermusic, Plug in baby, Citizen erased, Micro cuts, Dark shines, Feeling good, Megalomania (Orygin of simmetry)

Shrinking universe, Recess, Map of your head, The gallery, Hyper condriac music, Dead star, In your world (Hullabaloo)

Apocalypse please, Time is running out, Sing for absolution, Stockholm syndrome, Hysteria, Butterflies and hurricanes, The small print, Thoughts of a dying atheist (Absolution)

Starlight, Supermassive black holes, Map of the Problematiqué, Invincible, Exo-politics, Knights of Cydonia (Black holes and revelation)


Vídeos:

Del primer álbum, Showbiz, Sunburn y una versión en directo de Fillip:

Sunburn - Muse

Fillip (live) - Muse

De Orygin of simmetry, Plug in baby:

Plug in baby - Muse

Del excelente Absolution, los singles Time is running out y Hysteria:

Time is running out - Muse

Hysteria - Muse

Y de Black holes and revelations, Starlight, una fabulosa canción muy keaniana, y Map of the Problematiqué, una canción muy newordera, con imágenes del juego Final fantasy:

Starlight - Muse

Map of the Problematiqué - Muse