viernes, junio 13, 2008

LLEIDA Y OCAMPOS

Verano del 76. El València había embarrancado la temporada anterior, y necesitaba aire fresco. Ros Casares lo busca en la persona del entrenador Milosevic, con el dúo de secretarios técnicos Emil Osterreicher-Sánchez Lage. Hicieron unos fichajes "impresionantes": Marro, Teca, Sancayetano, Rivera, Basauri, Esteban, Domingo, Eloy Angulo, con los que nos íbamos a comer el mundo, y sin embargo algunos no se imaginaban que ni se iban a comer los turrones.

Dos de esos fichajes fueron los altamente reconocidos Lleida y Ocampos, procedentes del potente Presidente Hayes paraguayo. Vamos, que en el Trivial valencianista mucho gran aficionado tropezaría con estos dos jugadores. El hecho de hablar de los dos a la vez, es que aportaron infinitésimamente menos que uno solo.

Eran de ese tipo de jugadores que salían a hombros del campo cada domingo (supongo que para tirarlos por el primer barranco que encontraban), dieron muchas tardes de jolgorio al público (sólo dos, y el jolgorio, por las risas y los silbidos), y serían merecedores de una ola gigantesca por todo el campo, pero una ola como un tsunami que los llevase de vuelta a Paraguay.

Todavía se habla del excelente rendimiento que dieron...a su club Presidente Hayes, que hizo el negocio de su vida empaquetando a estos dos fenómenos a todo un València CF. Unos fieras los Secres, para que os quejéis de AF y MAR.

Óscar Roberto Lleida era un centrocampista de brega, y Juan Ramón Ocampos era un espigado delantero centro, para hacer la competencia a Quino, aquel jugador que ya casi estaba más de presidente de la AFE que de delantero valencianista. Ambos jugaron sólo un par de veces, y en el tercer partido de Liga, tras perder ignominiosamente en casa con el Betis, el respetable dedicó al equipo una pañolada comparable a la del día del Salamanca contra El Tronaor.

Entrenador, secretarios técnicos y presidente fueron per l'aire en el primer mes de competición. A final de temporada, Ocampos volvió a Paraguay, y Lleida a Castellón. Pocas veces se ha visto un paso tan efímero por Mestalla.

Fotos: www.ciberche.com