viernes, julio 11, 2008

FELMAN

Llegó en calidad de cedido por el Boca Juniors a punto de cerrarse el plazo de fichajes de la temporada 77-78, en plena efervescencia del fenómeno Kempes, y colaboraría a engrandecerla a su lado. Más tarde, el club lo adquirió en propiedad.

Luis Darío Felman era, como dijo Hernández Perpiñà, un zurdo nato como Kempes, velocísimo como el Piojo, y feo como Picio (algunos le llamaban Igor, como el jorobado de "El jovencito Frankestein"). Se llevaba unas trompàs considerables, se especulaba que era el reclamo a los defensas contrarios para dejar intactos al resto de figuras de la plantilla. Por ello sufrió muchas lesiones, que impidieron una continuidad estable, y muchas veces salió al campo sin estar en condiciones idóneas.

Marcó tres goles importantísimos: el 4-0 al Barça en la prórroga de cuartos de la Copa 78-79 de un formidable punterazo desde fuera del área, que nos hizo botar de alegría al valencianismo entero; el gol que marcó en Valladolid a 10 minutos del final, que nos dio el pase a la final de la misma Copa, cuando el entonces equipo de 2ª nos había empatado la eliminatoria y estaba a punto de tumbarnos humillantemente; y el gol en Notthingham en la ida de la Supercopa 80-81, que nos dejó vivos para apuntillar a los ingleses posteriormente en Mestalla.

También fue sonado su intento de nacionalizarse, pues salió a la luz que había jugado 9 minutos con la selección argentina, lo que le impedía jugar como español. Sus detractores argumentaban que para negarlo, sólo había que verlo jugar. Al final se demostró que fue un lio provocado por los intermediarios argentinos (¿de qué me sonará eso?), y pudo nacionalizarse español.

Tras varias lesiones y la eclosión en su demarcación del pequeño Pablo, dejó el club tras la ignominiosa temporada 82-83, y volvió a Argentina.

Foto: www.ciberche.com