lunes, junio 22, 2009

TEMPORADA 2008-09

Finalizó mi temporada tenística. Temporada intensa, en que lo mejor ha sido que, tras muchos años de lesiones a media temporada, en ésta prácticamente no me he lesionado, aunque he seguido sin coger ritmo hasta las últimas semanas debido a las continuas molestias.

Empezamos en septiembre con el torneo de dobles Penya Arlequinada, que se juega los viernes entre clubes de la comarca del Vallés Occidental. Al englobar esta comarca poblaciones tan importantes como Sabadell, Terrassa y Sant Cugat, nos encontramos con equipos potentísimos compuestos de jugadores seleccionados entre multitud de socios, por lo que en ese sentido el C.T. Reixac se encuentra en clara desventaja. Aun así logramos meternos el equipo B entre los 7 mejores y acabamos el torneo en 6º lugar. Hay que decir que en la liguilla logramos acabar, creo que por primera vez en nuestra historia, en 4º lugar, por detrás de los intratables Cercle Sabadellés, C.N. Sant Cugat y C.T. Sabadell, y por delante de equipos de solera como el At. Terrassa, Egara, Setball o Castellar.

Mi participación este año ha supuesto mi consolidación en el grupo, y he logrado mucha más regularidad que otros años. He jugado gran cantidad de partidos de competición y, a pesar de jugarse en un día que no me viene nada bien, por la erosión del estrés durante toda la semana, he jugado muy buenos partidos, y otros para olvidar. En el debe, mi bajo rendimiento en pistas de tierra, aspecto que debo mejorar.

En cuanto a torneos individuales, comencé jugando el Torneo Tardor del C.T. Reixac. La verdad es que me tocó un grupo duro, y llegué practicamente sin ritmo, aspecto que me impidió, tras ganar el primer partido contra J. Alonso, jugar mejor contra el capitán del equipo B de la Penya, A. Valderas. El día siguiente jugué contra G. Ezquerra, pero solo rendí bien en el primer set. En el segundo me desfondé, pagando el "exceso" de jugar dos partidos en dos días seguidos. Y en el último con A. Orenes me lo jugaba todo teniendo que ganar en dos sets ante un rival que juega prácticamente todos los días. Perdí el primer set y la motivación por ganar el partido, ante un jugador que ofreció un mejor rodaje y gestión de los tiempos en el partido.

A resultas de este torneo comenzó a molestarme mucho el hombro. Tengo una lesión crónica de supraespinoso, y cuando fuerzo más de la cuenta me recuerda que ahí está. Me tiré cerca de dos meses con un dolor intenso, pero no dejé de jugar, intentando no forzar el saque.

A la vuelta de Navidad, con unos kilos de más y poco entrenamiento por el clima inclemente y mis molestias de hombro, jugué el Masters 2008, al que llegué tras quedar 7º en el circuito del club. Me tocó el cabeza de serie nº 2, y no hubo color. Son las consecuencias de meter en la misma categoría a tenistas de todas las edades. Gines Alcázar, sin entrenar en todo el año, pero con un tenis en un peldaño claramente superior al mío, me ganó fácil. Aún asi logré el objetivo de quedar el 8º (según mis cuentas el 7º) en el ranking del año del club.

Seguidamente pasé un bache personal muy profundo, que repercutió en el torneo de la Penya (rompí mi raqueta de rabia en mi peor partido del año en Castellar) y en mi decisión de no participar en el Torneo de Veteranos, ante el que no me encontraba mentalmente preparado. Decisión posiblemente apresurada, pues dos semanas después de comenzar el torneo me encontraba en condiciones competitivas. Mala suerte, pues fue un torneo muy emocionante que finalmente supuso un cambio generacional en el vencedor, mi amigo A. Orenes.

Los meses de marzo y abril supusieron una dura prueba, a causa de la enfermedad de mi padre. Cuando finalmente falleció, mi amigo y gran jugador Jorge Comes me convenció para jugar el Torneo Social que empezaba en mayo. La verdad en que no estaba jugando mal, y podía buscar una motivación extra en una dedicatoria a mi padre.

Comencé en un partido durísimo contra F. Montálvez, jugador muy experto recién salido de una grave lesión de hombro y espalda, en que estuve contra las cuerdas todo el partido. Jugué muy mal, y sólo el servicio y mi garra me permitieron sobrevivir. En el primer momento que me puse por delante, con 5-4 en el tie-break del tercer set, y dos servicios a favor, me concentré, pedí ayuda a quien me la podía dar, y me salió un ace. Impresionante. Gané el tie-break, y pude dedicar la victoria a quien me había ayudado. Me tiré unos minutos llorando sobre la toalla; era el bajón diferido que todavía no había experimentado tras aquel 19 de abril.

El segundo partido era prácticamente un entrenamiento. Me tocaba el máximo favorito del torneo, S. Asbert. Mi objetivo era recuperar confianza en la derecha e imprimir algo más de ritmo y concentración. El resultado era lo de menos. Recuperé mi derecha profunda y veloz, y enfoqué esfuerzos en el tercer partido contra un rival correoso, P. Ezquerra. Primer set serio, 6-2, y segundo set en que me compliqué la vida ante un cambio de estrategia del rival, que empezó a contestar mi bola veloz asegurando con una bola más blanda. Tras desperdiciar dos ocasiones de cerrar el partido con mi servicio, nos metimos en el tie-break, que gané apuradamente.

Ya estaba prácticamente clasificado para cuartos, pero me quedaba mi amigo Jorge Comes para tratar de tener un cruce en teoría más fácil en cuartos. Jorge juega habitualmente en pistas de tierra, y ha mejorado muchísimo el último año. Las dos últimas veces que habíamos jugado entrenando, me había ganado. Me salió un partido casi perfecto, en que, según sus palabras, no le di opción a entrar en ningún momento. Casi con toda seguridad la pista rápida y las bolas nuevas favorecieron mi servicio y la velocidad de mi derecha. Un 6-1, 6-1 que me dio mucha confianza para afrontar los cuartos.

El sorteo de la siguiente ronda eliminatoria me fue muy esquivo. Me tocó S. Nadal, seguramente el jugador del club en mejor forma en este momento, un chaval de 15 años que se ha enfrentado con lo mejor de Catalunya de su edad con muy buenos resultados. Intenté asegurar mi servicio y llegar a todo lo que pudiese, pero al final me encontré muy cansado en el momento crucial del segundo set. 6-2, 7-5.

En resumen, año positivo a pesar de lo complicado y durísimo que ha sido a nivel personal. Muy motivado al principio con mi nueva raqueta y mis nuevas sensaciones, duro en otoño, tocando fondo en invierno, pero con un resurgir progresivo desde principios de marzo hasta la actualidad. Lo mejor, no me he lesionado, que es una gran noticia. Lo peor, las lagunas mentales que sigo teniendo en los partidos, y complicarme en demasía partidos que llevo encarrilados (aunque pienso que este defecto será crónico), además del bajo rendimiento en otro tipo de pistas. Sigo teniendo un techo físico, pues cuando fuerzo mucho reaparecen las lesiones de hombro, gemelos y, sobre todo, lumbares, siendo estas últimas las que más merman la posibilidad de conseguir ritmo, pues tengo que dosificar cada vez más mis partidos para poder recuperar bien.

Dedicatorias: agradezco enormemente a todo el grupo que componemos el torneo de la Penya Arlequinada, con el que me he sentido muy arropado, en especial al clan argentino, mi habitual compañero de entrenamientos Carlos Zilli ("mi pequeño saltamontes") y los hermanos Jorge y Juan Comes, los ánimos y el calor que me han dado. Y, por supuesto, a mi padre, al que no pude dedicar un trofeo en el Torneo Social, pero bien sabe que las dedicatorias no tienen por qué ser explícitas y públicas, si bien le dedico este buen rendimiento final que me ha hecho reencontrarme con mi mejor tenis, aunque sea en unas pocas gotas, despues de muchos años.

Siempre voy buscando aquel nivel que ofrecí en 2005, pero hay que tener en cuenta que tengo las mismas lesiones que entonces, sólo que con 4 años más, lo que quiere decir que a mejor no van y que es muy complicado recuperar la condición fisica de entonces, a no ser que una muy improbable alineación astral combinada con falta de lesiones, claridad mental y una preparación exhaustiva e ininterrumpida lo consigan.

3 comentarios:

Little dijo...

Claro, desde que te cargas al hombro el consolador gigante no paras de lesionarte :P:P:P

JL dijo...

Es que se pasaron ustedes con el trofeo. Hago ejercicios con el para fortalecer el hombro, pero no es el hombro lo que se fortalece... Asi tengo luego en los partidos lagunas mentales...

Carlos Zilli dijo...

Nada de consoladores! Lo que pasó (estaba presente en el partido contra Nadal (no pongamos el nombre que suena mejor), fue que no te lo creíste!!! Estabas para ganar el segundo set y tiraste un par de pelotas fuera y a la red, por falta de confianza! Imperdonable! Ya lo charlaremos en los entrenamientos, Maestro Pó! Un gran abrazo